+ Colectivo exige auditoría por presunta negligencia
Lagos de Moreno, Jal.- Durante más de cinco años, la familia de Jonathan Armando García Luna mantuvo la esperanza de encontrarlo. Sin embargo, recientemente recibió una noticia devastadora: el hombre, desaparecido desde diciembre de 2020, había sido localizado sin vida apenas ocho días después de su desaparición, pero su cuerpo permaneció todo ese tiempo en las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) de Lagos de Moreno.
Jonathan Armando García Luna, de 30 años de edad, desapareció el 22 de diciembre de 2020 en la colonia San Miguel, en Lagos de Moreno. De acuerdo con el Colectivo Hasta Encontrarles Lagos de Moreno, el cuerpo fue identificado y entregado a sus familiares más de cinco años después.
El caso provocó la indignación del colectivo de búsqueda, que exigió una auditoría inmediata al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses y una revisión de la base de datos de personas fallecidas sin identificar, además de que ésta sea cruzada con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas.
“Exigimos el esclarecimiento y sanciones para quien resulte responsable, porque no puede ser posible que estuvo ahí cinco años con cinco meses y nadie hizo nada”, señaló el colectivo a través de sus redes sociales.
Los integrantes de la agrupación afirmaron que la explicación proporcionada por la Fiscalía del Estado fue que existe un gran número de confrontas de ADN pendientes, aunque consideraron que ello no justifica el retraso ni el sufrimiento ocasionado a la familia.
Además, acusaron que los familiares fueron revictimizados durante el proceso, al ser cuestionados sobre aspectos que, señalaron, corresponden a las autoridades investigar.
El colectivo sostuvo que no se trata de un hecho aislado ni de un simple error administrativo, sino de un caso de negligencia institucional que privó a la familia del derecho a conocer la verdad y despedir a su ser querido.
La tragedia se agravó debido a que los padres de Jonathan fallecieron hace tres y dos años, respectivamente, sin saber qué había ocurrido con su hijo y sin enterarse de que su cuerpo permanecía bajo resguardo de las autoridades forenses.
Tras ser notificados, los familiares acudieron a recoger el cuerpo al Servicio Médico Forense y posteriormente le dieron sepultura en el panteón municipal.
Ante este caso, el colectivo demandó una investigación para determinar responsabilidades, reparación integral del daño a la familia García Luna, la agilización de las confrontas de ADN y garantías de no repetición para evitar que otras familias pasen años buscando a personas que ya se encuentran bajo resguardo del Estado.
“La entrega de Jonathan Armando García Luna no cierra el caso; abre evidencia de que el sistema le falló y nos sigue fallando a todos”, expresó el colectivo.



































































