Jalisco confirmó esta semana su primer caso humano de miasis por gusano barrenador, una enfermedad parasitaria que en los últimos meses ha comenzado a expandirse nuevamente en México y que ya mantiene bajo alerta a autoridades sanitarias y ganaderas.
El paciente es un hombre de 47 años originario del municipio de Pihuamo, en la región sur del estado, quien presentó infección en una herida de la pierna izquierda provocada por larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, conocida como gusano barrenador.
De acuerdo con autoridades de salud, el hombre padece diabetes y una condición de inmunosupresión, factores que habrían complicado la infección. Actualmente recibe atención médica en un hospital de Colima y se reporta estable.
La Secretaría de Salud de Jalisco señaló que el contagio probablemente ocurrió tras contacto con ganado bovino, en una zona donde previamente ya se habían detectado casos del parásito en animales.
El caso encendió nuevamente las alertas sanitarias en el estado, ya que el gusano barrenador se consideraba erradicado en México desde 1991 y reapareció recientemente tras avanzar desde Centroamérica.
Hasta ahora, Jalisco acumula más de 200 casos detectados en ganado, principalmente en municipios del sur del estado como Pihuamo, Tecalitlán, Jilotlán de los Dolores y Santa María del Oro, de acuerdo con reportes sanitarios y agropecuarios.
A nivel nacional, la situación también ha comenzado a escalar. La Secretaría de Salud federal reporta al menos 235 casos humanos acumulados de miasis por gusano barrenador en México durante 2026, además de dos fallecimientos relacionados con la enfermedad.
Veracruz, Chiapas y Guerrero son actualmente las entidades con más contagios en personas; sin embargo, en los últimos días también se confirmaron los primeros casos humanos en Ciudad de México y Jalisco.
Especialistas explican que la enfermedad ocurre cuando la mosca deposita huevos sobre heridas abiertas y, posteriormente, las larvas comienzan a alimentarse del tejido vivo del huésped, provocando lesiones severas si no existe atención médica oportuna.
El avance del gusano barrenador ya genera preocupación no solo sanitaria, sino también económica, debido al impacto potencial para el sector ganadero mexicano y las tensiones comerciales que ha provocado con Estados Unidos por la exportación de ganado.
































































