+ Podrían ser de un desaparecido en Arandas
Encarnación de Díaz, Jal.- Lo que comenzó como una jornada de búsqueda encabezada por colectivos de familias de personas desaparecidas, terminó en un hallazgo que podría dar respuesta a seis años de incertidumbre. En el municipio de Encarnación de Díaz, mejor conocido como La Chona, fueron localizados restos óseos que podrían pertenecer a Rafael Martínez Martínez, víctima de desaparición forzada.
El hallazgo ocurrió en un predio despoblado, a unos 150 metros de la autopista Aguascalientes-León y a cerca de 11 kilómetros de la cabecera municipal, en dirección hacia León, Guanajuato. En ese punto, durante la jornada del sábado 4 de abril, fueron encontrados diversos segmentos humanos.
La búsqueda fue solicitada por Valeria Gordián, integrante del colectivo Cimarrones de Tijuana, quien desde hace años busca a su padre, desaparecido el 14 de febrero de 2020 en el municipio de Arandas.
“Después de seis años sería la primera búsqueda de campo que se le realiza a mi papá, porque en el expediente no había, como tal, ninguna búsqueda por parte de las autoridades”, señaló.
De acuerdo con su testimonio, Rafael Martínez fue sustraído de su domicilio presuntamente por policías municipales de Arandas, junto con un vehículo particular. La pista más reciente surgió de una llamada anónima que recibió mientras se encontraba en ese municipio: “Ve a La Chona, posiblemente ahí encuentres a Don Rafa”.
Con esa información, y tras consultar con el Ministerio Público, se autorizó una búsqueda individualizada dentro de la carpeta de investigación, la cual inició el 29 de marzo y concluirá el próximo 12 de abril.
Durante los trabajos, en un punto donde anteriormente ya se había localizado un torso humano, fueron encontrados restos como extremidades —piernas, brazos y pies—, así como la posible presencia de un cráneo. Valeria presume que podrían corresponder a su padre, aunque será el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses quien confirme la identidad mediante peritajes.
“Estamos en espera del arribo de periciales para el levantamiento y después solicitar la confronta con el expediente de mi papá para saber si es o no es”, explicó.
La buscadora también denunció omisiones de la autoridad, al señalar que en ese mismo sitio ya se habían localizado restos anteriormente, sin que se realizaran trabajos de búsqueda.
Su historia está marcada por la violencia. Relató que en 2023 su hermano fue asesinado tras investigar por su cuenta la desaparición de su padre, luego de viajar de Tijuana a Jalisco y recabar información sobre presuntos responsables. Quince días después de regresar, fue privado de la vida. Otro de sus hermanos también fue asesinado.
Además, Valeria denunció que en septiembre de ese mismo año fue privada de la libertad durante 13 horas para advertirle que dejara de buscar.
Hoy, dice, no busca justicia. Solo quiere encontrar a su padre y llevar sus restos de regreso a casa.
Será a través de estudios forenses como se determine si los restos localizados en La Chona corresponden a Rafael Martínez Martínez.



































































