+ Más inversión para el domo tras visita las instalaciones
Una semana antes del arranque de la Expo Ganadera, Vicente Casillas, presidente de la edición 2026, lanzó una invitación directa al gobernador Pablo Lemus Navarro: que fuera a ver, de primera mano, lo que podían hacer con apoyo del Estado.
Un mes después, Lemus -aunque en visita exprés- llegó a las instalaciones para inaugurar el nuevo domo, construido con inversión estatal.
“De veras, así como dice que es de sangre alteña, que venga ahora a ver lo que estamos haciendo. Queremos demostrarle qué es lo que sabemos hacer. Y con lo poquito que nos pueda apoyar el Estado, lo sabemos hacer rendir”, había dicho semanas antes Casillas. El mensaje llegó.
Ataviado con saco, sombrero y botas, el gobernador recorrió el recinto y comprobó dos cosas: que el domo mejoró tanto la imagen como la comodidad para visitantes y expositores, pero también que hace falta más infraestructura para mitigar el calor en el óvalo principal.
“Gobernador, en este 50 aniversario celebramos la inauguración de nuestra primera nave, que ahora es más funcional para exponer nuestro ganado y que representa el esfuerzo, la visión y el compromiso de todo el sector agropecuario de esta región”, señaló Casillas, quien aprovechó el momento para solicitar apoyo económico y continuar el proyecto con la construcción de dos naves más.
Cabe destacar que durante todo el año en la Expo se realizan diversos eventos agropecuarios, artesanales y culturales, y es precisamente en el óvalo donde se concentra la mayoría de estas actividades… y donde más se siente el calor, algo que constató el propio mandatario.
“Vicente con toda intención me dijo: ‘te tienes que traer saco, botas y sombrero’. Yo decía: ‘¿por qué chingado?’. Pues ya me metieron aquí y dije: ‘ah, este plan con maña…’, para que agarre el calor… y ya ando sudando por todos lados, para que veas lo que se siente”, bromeó.
Minutos antes, el secretario de la SADER, Alberto “Lalo” Ron, había anunciado la autorización de un millón de pesos para dar continuidad a las obras. Sin embargo, el ver -y sentir- las condiciones, terminó por inclinar la balanza.
“Aquí no andan pidiendo a ver qué les regalan; aquí andan diciendo: ‘apóyenme para invertir, para crecer, para generar empleo’. Pero luego les digo a los secretarios que cuiden el dinero… y a veces se vuelven más tacaños que uno. ‘¿Cómo que un millón, Lalo? Para eso no alcanza. Si queremos algo moderno y que nos quite el calor, le tenemos que meter más billetes. No seas tacaño’”, lanzó.
Así, entre bromas y sudor, Lemus anunció que no sería uno, sino dos millones de pesos para continuar la construcción de la nave donde hoy se encuentra el domo… y dejó abierta la puerta a invertir más si hace falta.



































































