Terror en Teotihuacán
Teotihuacán, Edomex.- Lo que debía ser una mañana turística más en una de las zonas arqueológicas más visitadas del país, terminó en una escena de terror, disparos y caos. A las 11:25 horas del lunes, un hombre armado abrió fuego contra visitantes en la Pirámide de la Luna, dejando una turista muerta y al menos 13 personas lesionadas, entre ellos dos menores de edad. Una escena que bien podría pensarse solo ocurre en otros países, pero no, en México, aparte del crimen organizado ahora nos tenemos que preocupar por los ataques de psicópatas.
El agresor fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, de Tlapa, Guerrero quien llegó al sitio con un plan previamente estructurado, según confirmaron autoridades estatales.
Un ataque planeado, no impulsivo
Las primeras investigaciones apuntan a que el ataque no fue espontáneo. El sujeto había visitado la zona arqueológica en varias ocasiones, se hospedó en hoteles cercanos y estudió el terreno antes de ejecutar la agresión.
El fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, señaló que el agresor presentaba un perfil con tendencia “copycat”, es decir, imitador de ataques ocurridos en otros países.
Entre sus pertenencias se encontraron manuscritos, imágenes y literatura relacionada con la masacre de Columbine de 1999, además de material que sugería una clara ideación previa del ataque.
El momento del horror
Vestido con ropa táctica, el agresor subió a la primera plataforma de la Pirámide de la Luna y comenzó a disparar contra turistas. Tras las detonaciones iniciales, tomó como rehenes a varios visitantes, a quienes amenazó con frases como:
“Si os movéis os sacrifico”.
Durante varios minutos, el miedo se apoderó del lugar. Videos captados por víctimas muestran insultos, amenazas y escenas de pánico, mientras familias enteras permanecían tiradas en el suelo intentando sobrevivir.
Las víctimas: turistas de varios países
El ataque dejó en evidencia que el homicida tenía un odio hacia los extranjeros y un sentido patriótico deformado. Y es el que el ataque dejó un saldo de una persona fallecida, una turista canadiense de 29 años de la cual no se dio a conocer su nombre.
“Y vosotros, y mierda, que habéis venido de la puta Europa no vais a regresar, si os movéis os sacrifico. Esto se construyó para sacrificar, cabrones. No para que vengáis a hacer la puta fotito de mierda”, advirtió.
Los heridos por arma de fuego fueron los colombianos Gerónimo González, de 6 años, y Dayana Paola Castro (37); los estadunidenses Alex Daniel Marco Witz (29) y Barriet-D Marco Witz (61); la canadiense Delicia Li de Yong (29); el ruso Maikol Michelle Mitrocil (32), y la brasileña Leticia Mondea (13).
Mientras quiene que sufrieron lesiones por caídas fueron Jaslin Landaverde, de 26 años; Gregoire Magadini (38); Jalen Aybar, (27); Alejandra Graciano (34), de Estados Unidos; Luisa Fernanda Puentes (22), de Colombia, y Francis Arlette Rivero (55), de Brasil.
El gobierno federal informó anoche que de las 13 personas lesionadas, ocho permanecen hospitalizadas, afortunadamente todas fuera de peligro.
El armamento y la ejecución
El agresor utilizó un revólver calibre .38 especial, con el que realizó al menos 14 disparos, fue adquirida por aproximadamente 40 mil pesos.
Portaba además:
52 cartuchos útiles
Un arma punzocortante
Mochila táctica
Teléfono celular
Boletos de transporte
Elementos de la Guardia Nacional tardaron entre 9 y 10 minutos en llegar al lugar. Al intentar neutralizarlo, el agresor se encontraba en una posición elevada, lo que complicó la intervención. Finalmente, fue herido en una pierna y, al verse rodeado, se quitó la vida con su propia arma.
Así, una zona turística y Patrimonio Cultural de la Humanidad, fue convertida en un escenario de violencia y dejó cuestionamientos sobre la seguridad en espacios turísticos, la detección de perfiles de riesgo y la capacidad de respuesta ante este tipo de ataques.






































































