Esta semana, el Ejército volvió a reforzar su presencia en la región limonera de Tierra Caliente, con patrullajes en huertas, caminos rurales y el corredor comercial que conecta las empacadoras con el tianguis limonero de Apatzingán, en Michoacán, en un nuevo intento del actual Gobierno federal por pacificar la zona con el llamado “Plan por la Paz y la Justicia”. Este sería el cuarto plan llevado a cabo por la Federación a lo largo de cuatro administraciones, sin que hasta el momento alguno lo haya conseguido.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) señaló que se comenzó —luego del asesinato del alcalde Carlos Manzo— una serie de operativos en aquel estado, que forman parte del “Plan Michoacán por la Paz y la Justicia” y del Plan de Operaciones Paricutín, ambos diseñados para frenar los ataques, extorsiones y artefactos explosivos con los que las células criminales controlan la producción y traslado del limón.
“La presencia de elementos en diversos municipios de la región de Tierra Caliente tiene el propósito de garantizar la tranquilidad de productores, comerciantes, trabajadores de empacadoras y familias michoacanas”, destacó la Defensa en un comunicado.
“De forma permanente se realizan recorridos de seguridad y patrullajes de vigilancia a lo largo de la ruta que conecta las empacadoras con el tianguis limonero en Apatzingán, un corredor esencial para la economía regional. Esta estrategia integral complementa los patrullajes en las huertas limoneras, para brindar mejores condiciones de seguridad a los trabajadores del campo y transportistas del gremio limonero”.
Desmantelan narcocampamentos
Los primeros operativos —esos que el finado alcalde pidió decenas de veces, pero no llegaron sino hasta después de su muerte— comenzaron en Apatzingán, Gabriel Zamora y Parácuaro, donde las fuerzas federales aseguraron seis artefactos explosivos improvisados, cuatro armas largas, 22 cargadores, más de 230 cartuchos, además de vehículos —incluida una motocicleta robada—, dos cuatrimotos, equipo táctico y dosis de droga.
En total, fueron detenidas cinco personas, puestas a disposición del Ministerio Público.
La Defensa subrayó que el despliegue se lleva a cabo en coordinación con autoridades de los tres órdenes de gobierno, para inhibir delitos de alto impacto, combatir la extorsión y garantizar la seguridad integral de la región.
En otro operativo coordinado en la Tierra Caliente, fuerzas de seguridad reportaron el desmantelamiento de cuatro campamentos clandestinos presuntamente usados por grupos criminales para el adiestramiento de sus sicarios, informaron fuentes militares.
Los centros de entrenamiento fueron hallados por soldados y elementos de la Policía estatal en las comunidades Cinco de Mayo y Las Carreras, del municipio de Buenavista, en uno de los epicentros de la producción de limón, un sector agobiado por la extorsión criminal. Ahí hallaron municiones percutidas y ropa táctica.
Los despliegues se enmarcan en el reforzamiento operativo en Buenavista, donde las corporaciones mantienen movilizaciones terrestres para inhibir delitos y asegurar la zona. Esto, tras el asesinato del líder limonero Bernardo Bravo, reportado el 19 de octubre en una ranchería de Apatzingán.
Muchos planes, pero no funcionan
Azotado desde hace más de 20 años por la pugna de grupos criminales, Michoacán ha sido sometido a ensayos en materia de seguridad que no fructifican. Más militares y cuarteles, nuevas estrategias y promesas… y hasta ahora no se ha logrado pacificar la entidad.
En la administración de AMLO se enviaron a Michoacán 3 mil 372 militares en promedio al año, mientras que en lo que va de la gestión de Sheinbaum se han desplegado mil 310.
El panista michoacano y presidente Felipe Calderón, quien en diciembre de 2006 inició en esa entidad la llamada “Guerra contra el Narco”, desplegó en promedio mil 593 militares cada año; mientras que Enrique Peña Nieto rompió récord al mandar 5 mil 29 efectivos, para afrontar el levantamiento de grupos de autodefensas que presuntamente buscaban combatir a Los Caballeros Templarios y su líder, Servando Gómez “La Tuta”.
Durante los gobiernos de la 4T se han construido 65 bases mixtas para la operación de fuerzas militares y estatales, 23 de las cuales se ubican en la región de Tierra Caliente, donde en menos de dos semanas fueron ejecutados el líder limonero Bernardo Bravo y el alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, en medio de una ola incontenible de extorsiones y violencia regional.





























































