+ Cada semana hay choques, volcaduras, muertos y heridos
Una vez más, la Autopista Federal 80 volvió a teñirse de rojo, algo que lamentablemente no es novedad. Esta vez fue durante la tarde de este miércoles, alrededor de las 5 de la tarde, cuando sucedió un fuerte accidente a la altura del kilómetro 53, en el tramo Lagos de Moreno-Tepatitlán, un hecho que dejó a tres personas gravemente heridas, entre ellas un menor de edad.
El accidente ocurrió cerca del crucero de Aranda. Según los primeros reportes, un camión de carga que circulaba por el tramo Lagos de Moreno – Tepatitlán, justo a la altura del crucero de Arandas, salió abruptamente de la cinta asfáltica. La unidad se proyectó contra una enorme piedra en la cuneta, provocando un impacto brutal que terminó por desprender completamente la cabina del tráiler, la cual quedó destruida a varios metros de la caja.
Paramédicos de la autopista y personal de la Cruz Roja Pegueros arribaron rápidamente para brindar primeros auxilios y trasladar a los heridos a hospitales de la región. Hasta el momento se desconoce su identidad, pero se reporta que su estado de salud es delicado.
La circulación en el tramo se vio parcialmente afectada mientras se realizaban maniobras de rescate y retiro de las unidades involucradas. Sin embargo, más allá del operativo de emergencia, lo que vuelve a sacudir es la frecuencia con la que este tipo de tragedias ocurren en esta zona.
Dos accidentes en menos de 24 horas
Este accidente se suma a otro ocurrido apenas la noche anterior, en el tramo Jalostotitlán-Tepatitlán, también cerca de la caseta de cobro. En ese caso, otro vehículo de carga colisionó de frente contra otra unidad, provocando una aparatosa movilización de cuerpos de emergencia. En este caso, se informó que el conductor del camión había sido atendido y llevado a un hospital con lesiones regulares.
¿Autopista o trampa mortal?
Cada semana se repite la historia. Choques, volcaduras, unidades pesadas fuera de control… y al menos una vida perdida. No es raro que los propios usuarios de la autopista ya la hayan bautizado con un nombre escalofriante pero tristemente certero: la autopista de la muerte.
Conductores frecuentes, paramédicos y habitantes de la región Altos coinciden en que este tramo necesita atención urgente. Porque mientras las causas de los accidentes se repiten, las consecuencias siguen siendo devastadoras.





























































