+ Se cambia la ubicación de La Chapa a La Loma
Tras meses de inconformidad por parte de vecinos y empresarios del fraccionamiento industrial La Chiapa, el ayuntamiento de Tepatitlán aprobó por unanimidad la permuta de un terreno que permitirá reubicar la futura planta de transferencia de residuos sólidos urbanos.
Durante la sesión se autorizó intercambiar un predio municipal de 7 mil 13.28 metros cuadrados, ubicado en La Chiapa, por dos terrenos particulares localizados en la zona de La Loma, al sureste del municipio, cerca del rastro municipal y del Centro Integral de Recuperación y Economía Circular (CIRCU).
Los predios que recibirá el municipio suman 18 mil 653.54 metros cuadrados. El primero cuenta con una superficie de 15 mil 286.77 metros cuadrados y el segundo con 3 mil 366.77 metros cuadrados, más del doble del terreno originalmente contemplado para el proyecto.
Sin embargo, detrás de la votación unánime existe una historia que comenzó meses atrás.
El proyecto arrancó antes de ser aprobado
De acuerdo con lo expuesto durante la sesión de Ayuntamiento, desde principios de año comenzaron movimientos de tierra en el predio municipal de La Chiapa, espacio que forma parte de las áreas de cesión para destinos del fraccionamiento.
Los vecinos aseguran que durante semanas desconocieron qué se estaba construyendo.
Fue hasta febrero cuando comenzaron a enterarse de que el lugar estaba siendo preparado para albergar una planta de transferencia de residuos sólidos urbanos.
La inconformidad escaló el 5 de marzo, cuando habitantes y propietarios de bodegas del fraccionamiento presentaron un escrito ante el Ayuntamiento.
Durante la discusión, el regidor de Movimiento Ciudadano, Jairo González, recordó que la molestia ciudadana no se centraba necesariamente en el proyecto, sino en la forma en que éste había comenzado.
“Los propios ciudadanos documentaron la situación. Podremos decir muchas cosas, pero ellos presentaron un escrito que todas y todos vimos, firmado por más de 500 personas inconformes”, señaló.
El regidor sostuvo que los movimientos comenzaron cuando todavía no existía una autorización formal del Ayuntamiento para desarrollar la obra.
“Lo más delicado es que se intervino no solamente sin autorización del Pleno del Ayuntamiento, sino sin haberlo socializado con los vecinos”, afirmó.
González incluso cuestionó durante la sesión de qué partida presupuestal salieron los recursos utilizados para los movimientos de tierra realizados en el predio.
“Ya contábamos con autorización”: Esquivias
El alcalde Miguel Ángel Esquivias rechazó que se tratara de una obra iniciada de manera irregular.
Explicó que el terreno era utilizado desde tiempo atrás por Obras Públicas como espacio de maniobras y almacenamiento de materiales retirados de las calles.
Además, defendió la viabilidad técnica del proyecto.
“Aclarar que en dicho predio ya contábamos con autorización por parte de Semadet y con un manifiesto de impacto ambiental positivo para realizar la obra”, explicó.
Sin embargo, reconoció que posteriormente se estableció diálogo con los vecinos de La Chiapa, quienes propusieron una alternativa.
La propuesta consistió en intercambiar el terreno municipal por dos predios ubicados en La Loma. Para el alcalde, la nueva ubicación representa incluso mejores condiciones para el municipio.
“El predio nos parece una muy buena opción y una excelente ubicación. Además, es un terreno mucho más grande; tiene más del doble de superficie del predio actual”, sostuvo.
La ciudad no les pertenece: Aceves
La parte más intensa de la discusión ocurrió cuando se debatió el significado político de la permuta.
Para Jairo González, la decisión representa una victoria de la participación ciudadana y una corrección a un proyecto que, sostuvo, comenzó a ejecutarse sin haber sido socializado con los vecinos ni aprobado formalmente por el Ayuntamiento.
“Hoy también es momento de agradecerles a las ciudadanas y ciudadanos de La Chiapa porque prácticamente le han resuelto un tema a Tepatitlán. En pocas palabras, tuvieron que comprar su parque para que no fuera intervenido”.
La afirmación generó respuesta inmediata.
El regidor de Futuro, Francisco Aceves, rechazó que los empresarios deban ser presentados como benefactores de la ciudad.
“No gobernamos para un grupo político, no gobernamos para un grupo de empresarios; gobernamos para la ciudadanía en general. Se les puede reconocer y agradecer, sin duda, pero la ciudad no les pertenece”, sostuvo.
Aceves argumentó que los espacios de cesión para destinos existen para servir al interés colectivo y defendió la necesidad de construir una planta de transferencia para resolver uno de los problemas históricos del municipio: el manejo de los residuos sólidos.
“Si alguien resulta beneficiado con una planta de transferencia es toda la ciudadanía de Tepatitlán”, señaló.
Incluso fue más allá y reconoció que, a título personal, nunca estuvo de acuerdo con detener el proyecto original.
“Yo, siendo sincero y a título personal, no comparto la idea de parar el proyecto”, expresó.
El regidor añadió que las áreas de cesión para destinos no están pensadas para beneficiar exclusivamente a quienes se encuentran en un fraccionamiento determinado.
“Los espacios de cesión para destinos son para la ciudad, no para un fraccionamiento ni para una colonia”, afirmó.
También cuestionó la idea de que los particulares estuvieran entregando más terreno del que recibían.
“Las permutas se hacen valor por valor, peso por peso, no metro por metro”, dijo.
Aceves también puso en duda que las más de 500 firmas correspondieran exclusivamente a personas directamente vinculadas con el fraccionamiento y expresó reservas sobre el destino final que tendrá el terreno una vez concretada la permuta.
“Espero que, así como exigieron que se respetara el parque, efectivamente construyan un parque”, señaló.
Además, lanzó una crítica que amplió el debate más allá de La Chiapa.
“Los empresarios no se manifestaron cuando el vertedero se incendió. Tampoco hubo la misma preocupación cuando el problema de la basura afectaba a toda la ciudad”, expresó.
Con ello, el regidor planteó que la discusión no debía centrarse únicamente en el fraccionamiento, sino en la necesidad de resolver un problema que afecta a todo el municipio: el manejo de los residuos sólidos urbanos.
“No vengo a hablar de izquierdas o derechas”: Jairo
Aunque el debate parecía centrarse en la ubicación del proyecto, el fondo de la discusión terminó siendo otro.
Mientras Aceves y el alcalde defendían la importancia estratégica de la planta de transferencia, González insistía en que el problema nunca fue la obra en sí.
“Yo no vengo a hablar de izquierdas o derechas. Estoy hablando de derechos ciudadanos”, respondió.
Para el regidor emecista, el verdadero punto es que la presión vecinal obligó al gobierno municipal a modificar un proyecto que ya avanzaba sobre el terreno originalmente elegido.
Un voto unánime, versiones enfrentadas
Al final, el acuerdo fue aprobado por unanimidad, aunque con interpretaciones completamente distintas sobre lo ocurrido.
Para el gobierno municipal, la permuta representa una mejora para un proyecto estratégico que ahora contará con una superficie mayor y una ubicación distinta.
Para Francisco Aceves, el cambio no modifica la necesidad de contar con una planta de transferencia que atienda un problema de toda la ciudad.
Para Movimiento Ciudadano, en cambio, la reubicación constituye una muestra de que la presión vecinal logró modificar un proyecto que ya había comenzado a ejecutarse en su ubicación original.
Lo cierto es que pocos proyectos municipales recientes han cambiado de sede después de que ya existían trabajos en el terreno inicialmente seleccionado, situación que convirtió una simple permuta en uno de los debates políticos más intensos de los últimos meses en Tepatitlán.



































































