La ampliación de la autopista de cuota Zapotlanejo–Lagos de Moreno, anunciada con una inversión de 11 mil 500 millones de pesos para pasar de cuatro a seis carriles, generó una reacción de cautela del diputado federal Mario Iñiguez Franco, representante del Distrito 03 con cabecera en Tepatitlán.
El legislador panista reconoció el valor del proyecto, pero advirtió que no debe traducirse en un abandono de la carretera libre, una demanda que los habitantes de Los Altos de Jalisco llevan años exigiendo sin respuesta.
La obra forma parte de un acuerdo entre el gobierno federal y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, por el que se extienden concesiones carreteras hasta 2068 a cambio de inversiones en Jalisco, Michoacán y Sonora.
Iñiguez Franco sostuvo que la carretera libre es una vía indispensable para quienes no pueden costear el peaje diario, y que su modernización —incluyendo la ampliación a cuatro carriles— es clave tanto para la seguridad vial como para el desarrollo económico de la región. En ese mismo sentido, el diputado recordó que también ha solicitado atención para la carretera 80 y otras rutas estatales con rezagos en infraestructura.
“El desarrollo carretero no puede concentrarse únicamente en las autopistas de cuota; también debe garantizarse infraestructura accesible y segura para todas las familias”, señaló el legislador.
La postura de Iñiguez Franco refleja una tensión que no es nueva en Los Altos: mientras la autopista de cuota conecta con mayor velocidad a los centros urbanos, el costo del peaje la convierte en una opción inaccesible para una parte importante de los usuarios cotidianos, que dependen de la libre para sus traslados de trabajo, salud y comercio.



































































