Este fin de semana, la comunidad de Tepatitlán vivirá la peregrinación al lugar conocido como Las Varas, sitio donde fue hallada la imagen del Señor de la Misericordia, como parte de los preparativos previos a la fiesta patronal que se celebrará a finales de abril.
El programa inicia este sábado 11 de abril con la llegada festiva de la imagen peregrina al lugar del hallazgo a las 6 de la tarde, seguida de una celebración eucarística a las 7 de la tarde y el inicio de la velación a las 8 de la noche. El domingo 12 de abril, los camiones saldrán desde la Plaza de Armas a las 4:30 de la madrugada para trasladar a los peregrinos al sitio, donde a las 6 de la mañana se realizará una reflexión y bendición con la imagen peregrina. Al término de la bendición partirá la imagen de regreso al santuario, donde a las 10:30 de la mañana se celebrará la recepción y eucaristía de la peregrinación a pie desde Las Varas.
El Señor de la Misericordia es una imagen de Cristo crucificado venerada en el santuario ubicado en el centro de Tepatitlán. Su culto es el referente espiritual más importante del municipio y uno de los más arraigados en toda la región de Los Altos de Jalisco, con una devoción que se ha transmitido por generaciones y que cada año convoca a miles de peregrinos de distintos puntos del estado y del país.
La celebración de este fin de semana antecede a la fiesta patronal 2026, que este año cumple el 174 aniversario de la traslación de la imagen a su santuario y se desarrollará bajo el lema Conectados, con referencia al pasaje bíblico Juan 15:4-5. Las actividades principales iniciarán el 25 de abril con la llegada de la peregrinación a pie desde Guadalajara, que cumple su edición 58, y continuarán con cuatro procesiones de la imagen por las calles de Tepatitlán del 27 al 30 de abril.
La peregrinación a Las Varas es una tradición relativamente reciente dentro del amplio calendario devocional del Señor de la Misericordia: este domingo se celebrará su edición número 21. Pese a su corta historia, se ha consolidado como uno de los momentos más íntimos y significativos de la fiesta patronal, al llevar a los peregrinos directamente al lugar donde, según la tradición, comenzó todo.



































































