+ En enero las inauguraron y la lluvia las destrozó
Veracruz, Ver.- Lo que en enero fue presentado por el gobierno federal como uno de los proyectos insignia del programa Vivienda para el Bienestar, esta semana quedó como zona de destrucción luego de que las intensas lluvias registradas en el puerto de Veracruz provocaran severos daños en una parte del desarrollo habitacional Bosques de Río Medio.
El Infonavit presumió una nueva etapa libre de corrupción, defendió un modelo de vivienda social distinto al del pasado y entregó las primeras llaves del complejo como ejemplo de la nueva política habitacional del Gobierno federal. Sin embargo, apenas seis meses después, una parte del desarrollo terminó entre grietas, lodo, concreto destruido y vialidades desmoronadas tras las lluvias registradas el pasado 7 de julio.
Videos y fotografías difundidos en redes sociales muestran banquetas desprendidas, pavimento fracturado, socavones, tuberías expuestas y medidores derribados, una imagen que contrasta con la ceremonia encabezada el pasado 24 de enero por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien entregó las primeras 200 viviendas del complejo junto con el director del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, y la gobernadora Rocío Nahle.
Durante aquella inauguración, el gobierno federal presentó el fraccionamiento como parte del nuevo modelo de Vivienda para el Bienestar. El proyecto contempla mil 40 viviendas de aproximadamente 60 metros cuadrados y fue promovido como uno de los desarrollos emblemáticos de la nueva política habitacional de la actual administración.
Desde su llegada al Infonavit, Romero Oropeza ha recorrido el país encabezando entregas de viviendas y asegurando que el organismo dejó atrás las irregularidades y malas prácticas de administraciones anteriores. Uno de los proyectos que utilizó para respaldar ese discurso fue precisamente Bosques de Río Medio.
Tras la difusión de las imágenes, el Infonavit sostuvo que los daños corresponden exclusivamente a un área que aún se encontraba en proceso de construcción y que no forma parte de las viviendas ya entregadas a los derechohabientes, por lo que —afirmó— en ningún momento existió riesgo para las familias que ya habitan el desarrollo.
En un comunicado, el Instituto señaló que lo ocurrido fue un “arrastre de material” en un frente de obra ubicado en el área de Río Guadalquivir y Río Amazonas, y aseguró que esa zona permanece bajo responsabilidad de la empresa constructora.


































































