+ Ya sólo faltan medicamentos, especialistas…
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es hoy “el sistema de salud más importante” de todo el continente americano. Sí, de todo el continente. Al parecer, el estándar bajó un poco: de competir con Dinamarca, ahora la meta es América completa… incluyendo a Estados Unidos.
La declaración se dio durante La Mañanera del Pueblo, donde la mandataria presentó los avances de la estrategia para fortalecer al IMSS, al ISSSTE y al IMSS-Bienestar, con especial énfasis en la agilización de cirugías, consultas de especialidad y medicina familiar.
Según los datos expuestos, en 2025 el IMSS cerró con aproximadamente 1.8 millones de cirugías realizadas, lo que representa un incremento superior al 60 por ciento respecto a los niveles que se mantuvieron prácticamente sin cambios entre 2012 y 2018, cuando el promedio era de 1.3 millones anuales.
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y el primer año del actual gobierno, la cifra fue en aumento hasta alcanzar los números actuales, lo que permitió a la presidenta afirmar que no se trata de “cualquier sistema de salud”, sino del más importante “de América Latina, de América probablemente, de todo el continente”.
El director general del IMSS, Zoé Robledo, detalló que tan solo en 2025 se realizaron un millón 787 mil 658 cirugías a nivel nacional, un 29 por ciento más que en 2024. Además, se llevaron a cabo 29.3 millones de consultas de especialidad y más de 104 millones de consultas de medicina familiar, superando la meta anual y dejando atrás —al menos en números— los rezagos de la pandemia.
Robledo también destacó que, en comparación con 2018, el IMSS realiza 60 por ciento más cirugías, pasando de 1.1 millones a 1.7 millones de procedimientos, gracias a inversión en infraestructura, contratación de personal y ampliación de turnos.
Entre los ejemplos concretos, mencionó incrementos en cirugías de cataratas, vesícula y cadera, así como reducciones en los tiempos de espera, y un aumento del 48 por ciento en consultas de especialidad respecto a 2018.
Mientras tanto, el objetivo, según la presidenta, es avanzar hacia un sistema universal de salud, donde cualquier persona pueda atenderse en hospitales públicos del IMSS o del ISSSTE, sin importar su derechohabiencia.
Sus afirmaciones contrastan con la realidad: hospitales saturados, falta de personal, equipamiento descompuesto, goteras, y hasta mapaches en quirófanos. Eso sí, el parámetro de comparación ya no es Europa… ahora basta con dominar el continente.





























































