Micrófono en mano
En el México de hoy -y también en el de ayer- distinguir entre la realidad y la ficción no siempre es sencillo. Menos aun cuando las redes sociales, los videos virales y ahora la inteligencia artificial nos han acostumbrado a historias que parecen guionadas… hasta que nos damos cuenta de que no, que todo ocurrió tal cual, sin edición ni efectos especiales.
Algo así pasó este jueves en el municipio de Naucalpan, Estado de México, a la altura de la avenida Cinco de Mayo, sobre Periférico Norte. Ahí, el conductor de una camioneta con placas extranjeras fue detenido por agentes de tránsito locales, uno de ellos le advirtió que sería multado y que su vehículo sería enviado al corralón por no contar -según el- con permiso para circular ese día.
El detalle es que el automovilista sí tenía el permiso vigente para poder circular en el Estado de México, aun así, a pesar de mostrárselo al agente en cuestión, este continuó con la extorsión y ofreció arreglarse por fuera y pagar $5,200 pesos para evitar la multa y conservar la camioneta.
El giro inesperado vino cuando el conductor decidió hacerle señas a una reportera que para mala suerte del policía estaba realizando un trabajo en la zona, reportera que resultó pertenecer a Fuerza Informativa Azteca. En cuestión de segundos, el ambiente cambió por completo.
Mientras la periodista entrevistaba al afectado, el agente emprendió la huida discretamente del lugar y dejó libre al conductor. Pero la escena alcanzó tintes de comedia involuntaria cuando la reportera intentó entrevistarlos, ya que el policía emprendió una carrera a toda velocidad por varios metros hacia su motocicleta para evitar las preguntas, seguido –literalmente- por una mujer con micrófono en mano, que le gritaba ¡no corra! El uniformado logró arrancar y huir sin decir palabra. Otros cinco compañeros oficiales que aparentemente también habían detenido a otros automovilistas, aplicaron la misma táctica de huir, como si les hubieran llamado a una emergencia, para no ser evidenciados.
Más tarde, supervisores de la propia corporación informaron que el caso ya es investigado y que podría derivar en sanciones internas, incluso la remoción del cargo de los policías involucrados. Todo esto ocurre, paradójicamente, apenas meses después de que Naucalpan retomara la aplicación de multas de tránsito, suspendidas durante casi un año precisamente por reiterados señalamientos de corrupción.





























































