¡Pobre Viviana!
Guadalajara, Jal.- Durante más de ocho meses, Viviana recorrió calles, templos y oficinas con la esperanza de encontrar a su hija. Vendió sus pertenencias, dejó su casa en Tabasco y se mudó a un cuarto pequeño con un solo propósito: dar con el paradero de Nanci Yadit Hernández Carrillo.
El 4 de octubre, finalmente recibió una noticia. Pero no era la que esperó durante tanto tiempo.
Autoridades federales le informaron que el cuerpo de su hija había sido localizado… desde hacía más de un año. El cadáver estaba en las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) desde el 24 de enero de 2024, un año antes de que Viviana la reportara como desaparecida.
Lo más desconcertante es que, durante ese año, la madre creyó que Nanci seguía viva: recibía mensajes desde el número de la joven. Conversaba con quien pensaba que era su hija, intercambiaba palabras de cariño y esperanza, sin saber que Nanci ya estaba muerta y su cuerpo permanecía sin identificar en el Semefo de Guadalajara.
El 22 de enero de 2025, los mensajes se detuvieron repentinamente. Fue entonces cuando Viviana comenzó a sospechar que algo estaba mal y presentó la denuncia por desaparición.
La denuncia provocó una cadena de errores. Las fiscalías de Tabasco y Jalisco se pasaron el caso sin coordinación, y nadie cruzó los datos de la joven desaparecida con los registros del IJCF, donde su cuerpo llevaba un año bajo resguardo.
Según registros del diario MURAL, en enero de 2024 fue hallado el cuerpo de una mujer cerca del Estadio Akron, en Zapopan. Estaba envuelta en una toalla y bolsas, atada de manos y con golpes en la cabeza.
La Fiscalía General de la República atrajo el caso en mayo de 2025 y, tras revisar el expediente, descubrió el error: la joven nunca estuvo desaparecida, sino que había sido encontrada sin vida desde un año antes. Además, localizó y vinculó a proceso a una persona relacionada con la desaparición. Fue un respiro para Viviana, que por primera vez en meses sintió que su voz era escuchada.
El hecho se conoció públicamente este fin de semana, cuando un amigo de la familia, el influencer Josh Palma, publicó un mensaje de despedida en redes sociales: “Después de más de 270 días de búsqueda, el martirio ha llegado a su fin. Nanci Yadit, que tu alma no tenga duda de que dejas una huella imborrable”.
El caso no solo expuso las omisiones ministeriales y forenses en el Estado, sino también el drama humano detrás: una madre que hablaba cada día con quien creía que era su hija, mientras su cuerpo permanecía en la morgue sin identificar.
Cuestionada sobre el caso, Blanca Trujillo, titular de la Vicefiscalía Especial en Personas Desaparecidas, atribuyó el error a que la cédula de búsqueda se emitió con fecha de desaparición en enero de 2025: “Esa fue la base para hacer los cruces con personas fallecidas sin identificar de este año, pero no del anterior”, explicó.
Así, entre errores burocráticos y omisiones forenses, Viviana pasó un año entero conversando con un fantasma.





























































