+ Empresarios alteños frenados, por el mal estado de la carretera
+ Sheinbaum prometió repavimentar la 80, pero de Autlán
Viajar a Guadalajara por la carretera Federal 80 es como lanzar una moneda al aire y dejar a la suerte la cantidad de horas que tardarás en llegar. El trayecto que solía durar una hora entre Tepatitlán y Guadalajara hoy puede tardar hasta cinco horas los fines de semana, si tienes la mala fortuna de que ocurra un accidente, lo cual, dadas las condiciones de la carretera, es lo común.
Y es que viajar por una de las carreteras más importantes y con mayor carga vehicular —alrededor de 10 mil vehículos al día, de los cuales un 10 % son de carga pesada— es desalentador. Si no hay baches, hay “bolas” debido a los miles de tramos mal parchados, sobre todo en el tramo Acatic-Tepatitlán, donde al circular parece que lo haces por un empedrado. Ver el mal estado es frustrante; sentirlo, aún peor. Esto ha llevado no solo a los automovilistas que iban de paseo a Guadalajara a evitar el viaje, sino que los empresarios locales también calculan cada envío y cada visita, temiendo que un retraso pueda costar caro.
Y no ayuda que la autopista de cuota que corre paralela también se congestioné por cierres prolongados de carriles para mantenimiento… y también por accidentes. Los sectores productivos de Los Altos de Jalisco lanzan alertas: la movilidad de mercancías se encarece y se retrasa, y la seguridad de los conductores se vuelve cada vez más riesgosa.
Lorenzo Martín Martín, presidente de la Unión Nacional de Avicultores (UNA), señaló que, al multiplicarse los tiempos de traslado entre Guadalajara y Tepatitlán, los productores tepatitlenses —que producen el 55 % del huevo para plato en el país— prefieren evitar a toda costa los viajes a la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), a menos que sea estrictamente necesario.
“Yo no quiero que me llegue a Guadalajara ningún pedido, aunque me salga más barato. Porque, claro, ir a Guadalajara hoy me cuesta caro, y aparte, de los choferes no hay quien quiera ir. Se forma todo un caos y, la realidad, antes si había un accidente cada semana, hoy hay un accidente cada dos horas”, señaló el empresario a Mural.
Martín explicó que, debido a estas condiciones, los productores deben reorganizar sus rutas, enviar insumos desde o hacia puntos logísticos alternativos —como León o Aguascalientes— y planificar cuidadosamente la entrega de alimentos a aves y ganado para no afectar la producción.
Los empresarios han pedido una y otra vez que, si no van a llevar a cabo el proyecto de ampliación de la carretera Federal 80 —existente desde 2022 entre Zapotlanejo y Tepatitlán—, al menos le den el mantenimiento que necesita y no los parches mal puestos que actualmente tiene. Pero la respuesta de la SICT Jalisco, hasta la semana pasada, ha sido la misma: “no hay presupuesto”.
Sin embargo, este fin de semana Claudia Sheinbaum visitó Jalisco para presentar detalles de su Primer Informe de Gobierno, denominado “La Transformación avanza en Jalisco”. Su visita estuvo marcada por la asistencia de acarreados y una larga lista de promesas, entre ellas el arreglo de todas las carreteras federales del estado, empezando con la número 80, pero la de Autlán.
“Hay algo que me han pedido muchísimo: vamos a repavimentar todas las carreteras federales de Jalisco. Vamos a empezar con la Carretera Federal 80, la de Autlán. Ya le dije a Jesús Esteva, que es el secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, que empezamos este año”, afirmó la mandataria.
Mientras las promesas llegan, la Federal 80 Tepatitlán-Guadalajara sigue en deterioro y su ampliación a cuatro carriles se ve prácticamente imposible.
Ernesto Cruz Mercado, presidente de Coparmex Tepatitlán, ha señalado que desde 2022 existe un proyecto ejecutivo para ampliar a cuatro carriles el tramo de 42 kilómetros de la carretera libre de peaje entre Zapotlanejo y Tepatitlán, con un costo estimado de entre 16 y 18 millones de pesos por kilómetro, pero no ha habido presupuesto federal para concretarlo.
Si bien el Congreso de Jalisco ha pedido a las Secretarías de Hacienda y de Comunicaciones y Transportes que destinen recursos para ampliar de dos a cuatro carriles la carretera libre federal Zapotlanejo-Tepatitlán y aliviar la saturación, hasta 2025 no solo no lo han hecho, sino que ni siquiera se puede destinar recursos para un mantenimiento decente y no solo parches que incluso un municipio podría hacer mejor que el Gobierno federal.
Mientras tanto, los accidentes continúan, los atorones son diarios y las pérdidas económicas y humanas aumentan.





























































