El diputado federal por Los Altos de Jalisco, Mario Íñiguez, exigió que la Cámara de Diputados conduzca un proceso público y transparente para elegir a quien releve a Guadalupe Taddei en la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), y que la designación no responda a cuotas partidistas ni a una presidencia afín al gobierno federal.
Taddei presentó su renuncia el 26 de octubre ante la Cámara de Diputados, luego de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) abriera una investigación de oficio por posibles irregularidades en contrataciones del INE, conflictos de interés y manejo de recursos. Íñiguez calificó la salida como un severo golpe a la democracia y pidió que las indagatorias lleguen hasta sus últimas consecuencias.
El legislador señaló que la Cámara tiene la responsabilidad constitucional de definir la sustitución, en un cargo cuyo periodo concluye en abril de 2032. Aseguró que se exigirán perfiles con estricta independencia, evaluaciones objetivas y decisiones plenamente justificadas, y afirmó que la autonomía del INE y la confianza de la ciudadanía deben prevalecer sobre cualquier interés particular o de grupo.
Íñiguez advirtió sobre el riesgo de que actores vinculados al partido en el poder influyan en la autoridad electoral, algo que, dijo, ya se había señalado en otros nombramientos. Por ello reiteró que la designación no puede responder a acuerdos previos ni a negociaciones de cúpula que afecten la imparcialidad del arbitraje electoral.
El diputado subrayó que la independencia del INE es indispensable para asegurar procesos democráticos basados en la certeza y la legalidad. Concluyó que la Cámara debe ofrecer garantías reales a la sociedad mediante un arbitraje neutral que fortalezca la credibilidad de la institución, en lugar de beneficiar a las fuerzas políticas.



































































