+ Amenazan a inspectores gringos y todos pierden
Por tercera ocasión en cuatro años, problemas relacionados con la inseguridad y el crimen organizado frenaron las exportaciones de aguacate de Michoacán hacia Estados Unidos.
El gobierno estadounidense suspendió desde el miércoles las actividades de su personal en Michoacán ante una amenaza contra intereses de ese país. La medida alcanzó a los inspectores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), cuya participación es indispensable para certificar los embarques de aguacate que tienen como destino el mercado estadounidense.
No es la primera vez. En febrero de 2022 las inspecciones fueron suspendidas después de que un trabajador estadounidense recibió una amenaza telefónica; en junio de 2024 volvieron a detenerse luego de que dos inspectores quedaron retenidos durante un bloqueo carretero en Aranza, Paracho. Ahora, en agosto de 2026, la industria enfrenta su tercera interrupción por motivos de seguridad.
Detrás de las suspensiones existe un problema que los productores del campo michoacano arrastran desde hace años y que también, desde hace años, denuncian, la presencia de organizaciones criminales que han convertido la extorsión en una fuente de ingresos y que afectan particularmente las cadenas productivas del aguacate y el limón.
El propio gobierno federal ha reconocido la dimensión del problema. En marzo pasado informó sobre la captura de un presunto operador criminal en Uruapan al que atribuyó la coordinación de extorsiones contra productores de aguacate y limón, además de secuestros y homicidios. Meses antes, autoridades habían identificado a seis grupos criminales relacionados con extorsiones a estos sectores productivos.
Más de 1,500 elementos luego de la suspensión
Un día después de que Estados Unidos detuviera las inspecciones, el gobierno mexicano anunció un nuevo reforzamiento de la seguridad en las zonas productoras.
La Secretaría de la Defensa Nacional desplegó 1,557 elementos, de los cuales 900 pertenecen al Ejército y 657 a la Guardia Nacional, para vigilar huertas, centros de empaque, carreteras y puntos de inspección, así como combatir la extorsión a los productores.
El operativo abarca Apatzingán, Aguililla, Buenavista, Cotija, Los Reyes, Peribán, Tingüindín, Tocumbo y Zamora.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó además que su gobierno acordó con representantes de la industria aguacatera reforzar la seguridad y solicitar una reunión urgente con autoridades estadounidenses para conseguir el regreso de los inspectores y reanudar los embarques.
Mientras tanto, únicamente puede procesarse para exportación la fruta que había sido recibida bajo supervisión estadounidense antes de la suspensión. Estados Unidos recibe cerca del 90 por ciento del volumen de aguacate que México exporta, por lo que cualquier interrupción prolongada representa un golpe potencial para una de las cadenas agrícolas más importantes del país.
La nueva crisis vuelve así a colocar frente a frente dos realidades de Michoacán: una industria que genera miles de millones de dólares y tiene en Estados Unidos su principal mercado, y una problemática de seguridad que, por tercera ocasión desde 2022, consigue interrumpir su salida hacia ese país.