+ El tigre de bengala fue baleado durante su captura y murió
Tepetlaoxtoc, Mex.- Durante cinco días, Kenzo mantuvo en alerta a habitantes de varias comunidades del oriente del Estado de México. El tigre blanco de Bengala escapó del centro de conservación Animal Experience, ubicado en San Bernardo Tlalmimilolpan, lo que obligó a desplegar un amplio operativo de búsqueda en cerros y zonas ejidales de Tepetlaoxtoc.
En las labores participaron 85 elementos de dependencias federales, estatales y municipales, además de especialistas en fauna silvestre. El rastreo incluyó el uso de ocho drones con cámaras térmicas, recorridos por más de 300 hectáreas y el apoyo de binomios caninos, luego de que el felino fuera localizado en varias ocasiones sin que pudiera ser capturado debido a lo accidentado del terreno.
La mañana del miércoles, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que Kenzo había sido asegurado con éxito mediante un operativo de sedación y que presentaba únicamente “lesiones que no comprometían sus funciones vitales ni su movilidad”. Incluso, en un video difundido por la propia dependencia, personal veterinario aseguró que el ejemplar se encontraba estable y sería trasladado para continuar con su atención médica.
Horas después cambió la versión.
Sin embargo, conforme avanzó el día, la historia dio un giro.
En un comunicado conjunto, la Profepa y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) revelaron que durante la captura el tigre atacó al personal participante en el operativo y que elementos de seguridad utilizaron armas de fuego para contener la agresión, un hecho que no había sido informado en el primer reporte oficial.
Según la explicación de las autoridades, el protocolo comenzó con el disparo de dardos tranquilizantes; sin embargo, mientras la anestesia hacía efecto —un proceso que puede tardar varios minutos en grandes felinos- Kenzo reaccionó y se abalanzó contra veterinarios y rescatistas. Ante el riesgo para el personal, los elementos de seguridad accionaron sus armas para detener el ataque.
Después de ser inmovilizado, el tigre recibió atención veterinaria y fue trasladado a las instalaciones de Reino Animal, donde finalmente murió.
Exigen aclarar qué ocurrió
El cambio en la versión oficial provocó cuestionamientos de especialistas y organizaciones dedicadas al manejo de fauna silvestre.
La Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) exigió que la Profepa explique con transparencia cómo se desarrolló el operativo, quiénes participaron y cuáles fueron las decisiones técnicas que derivaron en la muerte del ejemplar.
Su presidente, Ernesto Zazueta, sostuvo que el rescate debió realizarse bajo los más altos estándares técnicos y científicos, y cuestionó la experiencia del equipo encargado del operativo. Entre las dudas planteadas por especialistas figura si el protocolo de sedación fue ejecutado correctamente, pues consideran que una dosificación inadecuada o un acercamiento prematuro antes de que el anestésico surtiera efecto pudo incrementar el riesgo del ataque.
Clausuran el sitio de donde escapó
Mientras continúan las preguntas sobre el operativo, la Profepa informó que impuso una clausura total temporal al centro Animal Experience, de donde escapó el tigre.
Durante una inspección, la dependencia detectó presuntas irregularidades en las instalaciones y en el cumplimiento del plan de manejo, entre ellas encierros distintos a los autorizados y áreas de confinamiento en construcción o rehabilitación.
Además, aseguró nueve ejemplares de fauna silvestre e inició un procedimiento administrativo para determinar las responsabilidades correspondientes.