+ Ya ni hablará Sheinbaum con los líderes
Luego de semanas de movilizaciones, bloqueos y tensiones entre el Gobierno federal y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un cambio de estrategia: buscará dialogar directamente con los maestros en las escuelas, dejando en segundo plano a las dirigencias sindicales.
La decisión llega después de que la CNTE intentó aprovechar la atención internacional generada por el Mundial de Futbol para presionar al Gobierno federal. Sin embargo, tras la inauguración del torneo y sin que se observaran concesiones importantes por parte de la Presidencia, la mandataria endureció su postura.
“Sin intermediarios de nadie, directo con la gente, directo con los maestros y las maestras. ¿Para qué seguimos ahí solamente encerrados en una discusión que no nos está llevando a ninguna salida?”, afirmó durante su conferencia matutina, al anunciar consultas nacionales que arrancarán en agosto para conocer la opinión del magisterio sobre diversos temas, entre ellos la eventual desaparición de la USICAMM.
Aunque Sheinbaum aseguró que las mesas de diálogo seguirán abiertas, el mensaje político fue claro: las decisiones ya no dependerán únicamente de las negociaciones con los líderes de la Coordinadora.
La Presidenta incluso puso en duda que las propuestas realizadas por el Gobierno estén llegando a las bases magisteriales, por lo que optó por consultar directamente a los docentes de todo el país.
Recordó que la reforma educativa de Enrique Peña Nieto eliminó las comisiones mixtas integradas por sindicatos y gobiernos estatales, pero estableció un modelo que afectó la estabilidad laboral de los maestros, mientras que la USICAMM tampoco cuenta con respaldo generalizado entre el magisterio.
Sin embargo, rechazó que la solución sea regresar al esquema anterior, en el que sindicatos y autoridades estatales decidían sobre plazas, ascensos y cambios de adscripción.
“Difícilmente, creo yo, y además hablando con muchos maestros y maestras, que estén muy de acuerdo en que regresen las cúpulas sindicales con los gobiernos de los estados a decidir quién entra y quién no entra o cómo se mueven de un lugar a otro”, sostuvo
La principal exigencia de la CNTE sigue siendo la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y cambios al sistema de pensiones, una demanda que el Gobierno federal ha rechazado reiteradamente al considerar que no existen condiciones financieras para concretarla. Ante la negativa del Gobierno a derogar esta Ley, el margen de negociación entre ambas partes se ha reducido considerablemente.
La postura oficial ha sido ofrecer modificaciones parciales en materia de jubilación, prestaciones y carrera magisterial, pero sin aceptar la derogación de la Ley del ISSSTE.
El movimiento ocurre en un momento clave para la CNTE. Una de sus principales cartas de presión era precisamente la visibilidad internacional que ofrece el Mundial pero con la inauguración ya realizada y menos partidos mundialistas por delante en territorio nacional, la Coordinadora enfrenta el reto de mantener el mismo nivel de presión mediática sobre el Gobierno federal.