El diputado federal Mario Íñiguez presentará en la Cámara de Diputados un exhorto para que dependencias federales atiendan la crisis ganadera y porcícola de Los Altos de Jalisco, y solicitará que se revisen los volúmenes de importación de carne, se evalúen las preferencias arancelarias y se supervisen posibles prácticas desleales de comercio.
La región, que el legislador describe como pilar del sector agroalimentario del país y principal aportante al PIB agropecuario nacional, enfrenta, según su posicionamiento, una severa crisis económica por los altos costos de los insumos, el aumento de las importaciones de carne de cerdo y de res provenientes de Estados Unidos, Brasil y Centroamérica, y las restricciones sanitarias por el gusano barrenador. Estos factores, señaló, han reducido de manera drástica la rentabilidad de las granjas locales.
La Unión Regional de Porcicultores de Jalisco y la Unión Ganadera Regional de Jalisco advirtieron del riesgo que enfrentan las unidades de producción familiar y el empleo de miles de familias alteñas. Íñiguez sostuvo que la pérdida de competitividad frente a esquemas arancelarios desfavorables amenaza el patrimonio regional y la seguridad alimentaria de México.
En el exhorto, el diputado pedirá que las autoridades refuercen la inspección y la vigilancia sanitaria en las aduanas, instalen mesas de diálogo con los productores jaliscienses para alinear metas hacia 2030 y establezcan un programa extraordinario de apoyos económicos y financiamiento.
“Defender el liderazgo agroalimentario de Jalisco y salvaguardar el esfuerzo de los productores alteños constituye una prioridad inaplazable para garantizar el desarrollo económico de la región”, señaló el legislador, quien agregó que la protección de la planta productiva nacional y del empleo rural exige acciones inmediatas que den certeza al campo.