Zapotlanejo, Jal.- El cuerpo de una mujer fue localizado al fondo de una barranca del río Santiago, en Zapotlanejo. Era el 16 de agosto de 2021 y las autoridades apenas comenzaban a investigar qué había ocurrido. Cinco años después, el caso llegó a una sentencia: su expareja fue condenada a 55 años de prisión por feminicidio.
La víctima había desaparecido dos días antes, luego de salir con Eduardo “N”, con quien había mantenido una relación sentimental desde 2013. Durante esos años, según las investigaciones, la mujer sufrió agresiones físicas y verbales, además de amenazas de muerte.
Aunque la pareja se separó, ambos conservaron contacto por un negocio que compartían. El 14 de agosto de 2021, ella lo acompañó en su vehículo para trasladar mercancía. Aquel recorrido terminó en el puente del río Santiago, a la altura del kilómetro 169 de la carretera libre a Zapotlanejo.
De acuerdo con las indagatorias que posteriormente sustentaron el caso, Eduardo desvió la ruta, obligó a la mujer a bajar del automóvil y la arrojó desde el puente hacia el cauce del río. Después se retiró del lugar.
Dos días más tarde, el cuerpo fue localizado al fondo de la barranca. En ese momento, la Fiscalía inició una investigación ya que no sabían si la mujer había caído por decisión propia o había sido arrojada. Sin embargo luego de identificar el cadáver se dio a conocer que la mujer tenía reporte de desaparición apenas dos días antes del hallazgo, la dependencia comenzó a investigar el caso bajo el protocolo de feminicidio para esclarecer la muerte e identificar al responsable.
La detención llegó más de dos años después.
Fue en noviembre de 2023 cuando Eduardo “N” fue capturado y presentado ante un juez. El día 24 de ese mes se informó que había sido vinculado a proceso por su probable responsabilidad en el feminicidio. Como medida cautelar, se le impuso prisión preventiva oficiosa por seis meses, mientras continuaba el procedimiento judicial.
Ahora, en octubre de 2026, la Fiscalía del Estado informó que el hombre fue encontrado culpable y sentenciado a 55 años de prisión. Además, deberá pagar la reparación integral del daño.