+ Una multitud acompañó al nuevo párroco en El Pedregal
La parroquia de la Divina Providencia recibió a lo grande a su nuevo párroco. Una multitud de feligreses se congregó en el templo de El Pedregal para acompañar al presbítero Luis Carlos García Rea en la celebración con la que asumió oficialmente el cargo, en una jornada que reunió también a numerosos sacerdotes, familiares, amigos y miembros de las comunidades donde anteriormente prestó su servicio.
La celebración eucarística, realizada al mediodía, fue presidida por monseñor José Leopoldo González González, obispo de la Diócesis de San Juan de los Lagos, quien visitó por primera vez el templo de la Divina Providencia y a su comunidad.
Desde antes de comenzar la misa, los feligreses salieron a recibir al nuevo párroco y al obispo. Vecinos y miembros de los distintos grupos parroquiales participaron en una procesión que acompañó su llegada al templo, en medio de un ambiente de alegría y entusiasmo.
Como símbolo de confianza y del nuevo encargo pastoral, al padre Luis Carlos le fueron entregadas las llaves del templo parroquial.
Durante la celebración se realizaron los ritos propios del inicio de su ministerio como párroco. Ante el obispo y la comunidad, Luis Carlos García Rea hizo la profesión de fe, el juramento de fidelidad y la renovación de las promesas de su ordenación sacerdotal.
También recibió de manos del obispo los Santos Óleos y los Libros de Administración Parroquial, con lo que asumió formalmente el cuidado espiritual y administrativo de la comunidad.
Durante su homilía, monseñor José Leopoldo destacó la alegría de conocer personalmente a esta comunidad de las periferias de Tepatitlán y reconoció la participación de sus habitantes. “Sé que es una comunidad muy trabajadora y participativa. Es un gozo para este obispo estar hoy por primera vez compartiendo el pan y la palabra en esta parroquia”, expresó.
Una trayectoria de servicio
Luis Carlos García Rea llega a la Divina Providencia después de una amplia trayectoria pastoral. En sus primeros destinos estuvo vinculado con la Pastoral Juvenil Regional y la Pastoral de los Pobres, además de participar en distintas obras para las comunidades.
Durante esa etapa continuó su preparación profesional en la UNIVA de Guadalajara, donde estudió la licenciatura en Psicología y posteriormente la maestría en Terapia Familiar Sistémica.
Entre las obras en las que participó se encuentran la construcción del templo de Santa Teresita y la capilla del Rancho 04.
Posteriormente fue enviado a la parroquia de San José Obrero, en Arandas, donde permaneció durante 11 años y medio. Ahí continuó trabajando con los jóvenes y colaboró en obras sociales y pastorales, como la Casa de la Mujer para Adicciones Nuestra Señora de la Luz y el templo del Rancho El Roble.
Más tarde llegó a Cañadas de Obregón, a la parroquia de Nuestra Señora de la Luz, donde ejerció como párroco durante 11 años. Durante ese tiempo impulsó el trabajo pastoral y coordinó la construcción de un asilo para personas de la tercera edad.
“Llego a trabajar con ustedes”
Al término de la Eucaristía, visiblemente conmovido, el nuevo párroco agradeció a quienes lo acompañaron y recordó de manera especial a sus padres, a quienes dijo que ahora lo acompañan desde la presencia celestial. También agradeció a su hermana, familiares, amigos y hermanos sacerdotes que han formado parte de su camino.
Para el sacerdote, el inicio de esta nueva etapa tuvo además un significado especial por la fecha en que tomó posesión. “Para mí es muy significativo que este día sea precisamente su nacimiento, para nacer juntos a esta parroquia”, expresó.
Y ante la comunidad que ahora tendrá bajo su cuidado pastoral, resumió su disposición para comenzar esta nueva etapa: “Llego a trabajar con ustedes con mucha alegría y con mucho entusiasmo, para dar siempre gloria a Dios”.
Sus palabras fueron recibidas con aplausos, mientras los feligreses se acercaban posteriormente para felicitar y dar la bienvenida al nuevo párroco de la Divina Providencia.