+ El saldo: 14 viviendas y 3 autos dañados
Lo que comenzó como una intensa lluvia de poco más de una hora, estuvo cerca de convertirse en tragedia la tarde del lunes, cuando una mujer fue arrastrada por la fuerte corriente que se formó sobre la calle Josefa Ortiz de Domínguez.
La mujer perdió el equilibrio al intentar cruzar la vialidad y fue llevada por el agua alrededor de 70 metros hasta el cruce con Galeana, donde un joven logró sujetarla y ponerla a salvo apenas unos metros antes de que la corriente desembocara en el río Tepatitlán, cuyo nivel había aumentado considerablemente debido a la tormenta.
El rescate quedó registrado en videos difundidos en redes sociales y se convirtió en una de las escenas más impactantes de la jornada.
La tormenta dejó un acumulado de 42 milímetros de lluvia, suficiente para provocar fuertes corrientes en distintas calles de la cabecera municipal, además del incremento en el nivel de arroyos y del río Tepatitlán.
De acuerdo con el Gobierno Municipal, el saldo fue de 14 viviendas afectadas por el ingreso de agua, tres vehículos dañados y cuatro árboles caídos.
Diez de las viviendas afectadas se ubican en la Privada Morelos, uno de los puntos con mayor historial de inundaciones en la ciudad, donde el agua volvió a ingresar a los domicilios y ocasionó daños al menaje de algunas familias. Las otras cuatro viviendas se localizan en la zona del Cerrito de la Cruz, donde la presión del agua provocó que el drenaje se regresara hacia las casas.
La tormenta también ocasionó encharcamientos en diversos puntos de la ciudad, incluida la zona de J. Cruz Ramírez y el complejo deportivo, donde se formó un amplio espejo de agua que posteriormente fue desalojado sin provocar daños mayores. Asimismo, la fuerza de la corriente desplazó algunos parches de asfalto colocados recientemente sobre la avenida Colosio.
Un problema de décadas
La Privada Morelos volvió a ser el punto más afectado por las lluvias, una situación que vecinos padecen desde hace más de dos décadas. De acuerdo con autoridades municipales, el problema se origina porque toda el agua que desciende por esa zona encuentra un obstáculo antes de incorporarse al cauce de desfogue, lo que provoca que, durante tormentas intensas, el flujo se acumule y tarde más tiempo en salir hacia el otro lado de la calle.
Aunque en años anteriores se realizaron adecuaciones para mejorar el desalojo del agua, incluida una apertura hacia una boca de tormenta, la cantidad de lluvia registrada el lunes rebasó la capacidad de desfogue. Incluso, autoridades señalaron que, una vez que la reja fue liberada de basura y otros materiales, el nivel del agua comenzó a descender en aproximadamente 15 minutos, lo que evidenció que el principal problema fue el volumen extraordinario de agua que cayó en un corto periodo.