Kouri Richins, una madre de 3 hijos y orignaria de Utah, en Estados Unidos, escribió un libro infantil titulado ¿Estás conmigo?, en el que buscaba ayudar a los niños a sobrellevar la pérdida de un ser querido. Lo dedicó a su esposo, Eric Richins, a quien describía como un padre ejemplar.
Pero mientras promovía ese mensaje, los cargos en su contra comenzaron tan solo dos meses después de que escribiera el libro.
Un jurado la declaró culpable de haber asesinado a su esposo en marzo de 2022, tras envenenarlo con una bebida que contenía fentanilo, una sustancia que en su caso alcanzó niveles cinco veces superiores a los considerados letales.
La historia, lejos de ser repentina, tenía antecedentes.
Según la fiscalía, meses antes ya había intentado envenenarlo. En una cena, Eric enfermó y alcanzó a decirle a un amigo que sospechaba de su esposa. No fue suficiente para detener lo que vendría después.
La noche de su muerte, ella misma llamó a emergencias. Dijo que le había preparado un cóctel y que horas más tarde lo encontró inconsciente, frío al tacto. Para entonces, la escena ya estaba marcada.
Durante el juicio, salieron a la luz los motivos que dibujaron otra cara de la historia: deudas millonarias, pólizas de seguro de vida contratadas sin conocimiento del esposo y la expectativa de heredar un patrimonio considerable. También, una relación extramarital y la intención de empezar otra vida.
Más de 40 testigos desfilaron ante el jurado, incluida la persona que aseguró haberle vendido las drogas. La defensa optó por no presentar testigos y la propia acusada no declaró.
Richins también fue declarada culpable de reclamar fraudulentamente beneficios de seguro tras la muerte de su esposo en su casa a las afueras de la estación de esquí de Park City.
En el inicio del juicio, el fiscal declaró al jurado que Richins tenía una deuda de US$4,5 millones y creía erróneamente que, si su esposo fallecía, heredaría su patrimonio, valorado en más de US$4 millones.