+ Gasolina y casetas, serían los primeros
Ciudad de México.- México dio un paso más hacia una economía en la que el efectivo deje de ser el principal medio de pago. La Cámara de Diputados aprobó la nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una legislación que busca impulsar la transición hacia tarjetas, transferencias, códigos QR, tecnología NFC y otras herramientas digitales.
La ley no elimina el efectivo ni prohíbe actualmente su uso, pero establece una facultad que podría acelerar su desplazamiento: la Secretaría de Hacienda y Crédito Público podrá determinar sectores estratégicos y actividades vulnerables en los que los pagos digitales puedan convertirse en la única forma de pago aceptada.
Entre las primeras actividades contempladas para esta transición se encuentran las gasolineras y las casetas de peaje, por lo que, de concretarse el cambio, los automovilistas tendrían que recurrir a tarjetas, transferencias u otros medios electrónicos para pagar el combustible o cruzar determinados puntos carreteros.
Con ello, el cambio ya no dependería únicamente de que los consumidores o los negocios decidan abandonar el efectivo. Una vez que la legislación entre en vigor y se determinen formalmente las actividades correspondientes, habrá sectores en los que pagar digitalmente será la única opción.
El dictamen fue aprobado después de más de cuatro horas de discusión, con 327 votos a favor y 122 en contra, y ahora deberá ser analizado por el Senado.
El cambio representaría un reto importante en un país donde el dinero en efectivo continúa siendo el principal medio para las compras de menor monto.
Durante la discusión, el diputado del Partido del Trabajo, Luis Armando Díaz, señaló que 85% de la población utiliza principalmente efectivo para compras de 500 pesos o menos, mientras que únicamente 4.4% recurre a una transferencia o aplicación móvil para ese tipo de operaciones.
Aunque existen herramientas como CoDi y DiMo, su utilización continúa siendo limitada, de acuerdo con los datos expuestos durante el debate.
La nueva ley pretende reducir precisamente esa brecha entre la infraestructura digital disponible y el uso que actualmente hacen de ella los consumidores y los negocios.
¿Quién pagará la transición?
El proyecto también generó críticas de la oposición, principalmente por los costos que podría representar para las micro, pequeñas y medianas empresas.
La diputada panista Verónica Pérez advirtió que pequeños comercios podrían verse obligados a adquirir terminales punto de venta, contratar internet y asumir comisiones por las operaciones bancarias para poder continuar aceptando pagos digitales.
Movimiento Ciudadano cuestionó, además, que el proyecto otorgue a Hacienda amplias facultades para decidir en qué sectores podrá dejar de utilizarse efectivo, mientras que el PRI señaló que la legislación no contempla de manera suficiente la prevención de fraudes y otros delitos financieros relacionados con las operaciones digitales.
CURP Digital y expediente ciudadano
La legislación también incorpora otros cambios. La CURP Digital podrá utilizarse como mecanismo de identificación oficial para la contratación digital de determinados servicios financieros.
Además, se contempla la creación de un Expediente Digital Ciudadano, que permitirá consultar y utilizar documentos e información de las personas usuarias y que tendrá efectos jurídicos equivalentes a los documentos físicos.
El proyecto todavía deberá pasar por el Senado y, de ser aprobado, entrará en una nueva etapa de implementación. Será entonces cuando Hacienda determine qué actividades quedarán sujetas a la obligación de aceptar únicamente pagos digitales y bajo qué condiciones.