Para los furiosos al volante
Echarle el carro a un ciclista, perseguirlo, cerrarle el paso o acercarse de manera agresiva ya no quedará solamente como una mala maniobra o una discusión de tránsito. En Jalisco, esas conductas podrán terminar con el conductor hasta 36 horas bajo arresto administrativo.
El Congreso del Estado aprobó una reforma a la Ley de Movilidad, Seguridad Vial y Transporte para incorporar y sancionar la llamada “intimidación vial”, una conducta que contempla el uso deliberado o agresivo de un vehículo para generar miedo, presión o sometimiento a quienes tienen preferencia en la vía pública.
La disposición alcanza a conductores de automóviles y motocicletas, tanto particulares como de servicio público, cuando utilicen sus vehículos para intimidar o poner en riesgo a peatones, ciclistas u otros usuarios de medios de transporte no motorizados.
Entre las conductas que podrán ameritar la sanción se encuentran aproximarse abruptamente con el vehículo, seguir o perseguir de manera persistente o embestir a una persona.
En estos casos, el castigo será un arresto administrativo de 24 a 36 horas.
Pero la reforma no se queda solamente en sancionar a quien se pase de agresivo al volante. También establece reglas más específicas para adelantar a los ciclistas.
Los conductores deberán rebasarlos por el lado izquierdo y mantener una distancia mínima de 1.5 metros. Además, deberán conservar varios metros de separación cuando el ciclista se encuentre circulando y al menos cinco metros cuando esté detenido esperando ejercer su derecho de paso.
La reforma también contempla situaciones en las que la intimidación tenga como motivo el género. En estos casos, además de las disposiciones correspondientes, la persona infractora deberá acudir a cursos de sensibilización impartidos por la Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres.
La medida fue impulsada por la diputada Mariana Casillas, quien señaló que el propósito es que quien utilice su vehículo para intimidar, agredir o poner deliberadamente en riesgo a una persona ciclista o peatona pueda ser sancionado.
Con estas modificaciones, una maniobra que hasta ahora podía terminar simplemente en un susto, una discusión o un intercambio de insultos en la calle, podrá tener consecuencias administrativas para quien esté detrás del volante.