El diputado federal Mario Iñiguez, representante del Distrito 03 con cabecera en Tepatitlán por el Partido Acción Nacional, advirtió esta semana que el llamado Plan B presentado en el Senado de la República insiste en el mismo objetivo que la reforma electoral rechazada la semana anterior: concentrar el poder político en manos del partido gobernante, ahora disfrazado de ajustes técnicos y medidas de ahorro.
Uno de los puntos que el legislador calificó de mayor riesgo es la intención de incorporar la revocación de mandato en el proceso electoral de 2027, lo que permitiría a la presidenta en funciones hacer campaña abierta mientras ejerce el poder, utilizando el aparato gubernamental y partidista sin restricciones. Iñiguez señaló que esa combinación rompería por completo la equidad en la contienda electoral.
El diputado también cuestionó los cambios propuestos en materia de regidurías, que a su juicio no buscan mejorar la representación ciudadana sino imponer un modelo más centralista. Señaló que la propuesta debilita el principio de paridad, ignora la infiltración del crimen organizado en los procesos electorales y erosiona deliberadamente a las instituciones electorales. El argumento del ahorro, dijo, es una justificación para un rediseño institucional que abre la puerta al uso faccioso de los recursos públicos.
Frente a esos riesgos, el legislador alteño reiteró las propuestas que el PAN ha puesto sobre la mesa: la nulidad de elecciones en casos comprobados de intervención del crimen organizado y el cierre total al financiamiento ilícito en las campañas, medidas que no fueron incorporadas ni en la reforma rechazada ni en el Plan B.
Iñiguez subrayó que nada en la propuesta es casual ni inocente, y llamó a analizar el documento con detenimiento antes de que avance en el proceso legislativo del Senado.