En el marco de un aniversario más de su historia, Tepatitlán de Morelos se vistió de gala para conmemorar los 143 años de haber recibido oficialmente el título de ciudad. La celebración, que unió a generaciones enteras, estuvo marcada por la solemnidad institucional y el calor de una comunidad que se enorgullece de sus raíces.
Los festejos dieron inicio con una sesión solemne de ayuntamiento, llevada a cabo en un escenario instalado frente a la Plaza de Armas, donde se rindieron los honores correspondientes a tan significativa fecha. Durante el acto, el presidente municipal, Miguel Ángel Esquivias Esquivias, fue el encargado de leer los motivos históricos que dan identidad a Tepatitlán y que, a lo largo de generación tras generación, han construido el municipio que hoy conocemos.
En su mensaje, el alcalde destacó el valor de las raíces, las tradiciones y el legado de quienes han contribuido al desarrollo de la localidad, haciendo un llamado a mirar hacia el futuro sin perder de vista la historia que caracteriza a su gente
Posteriormente, la celebración se trasladó a la Plaza de Armas, donde familias y visitantes se reunieron para disfrutar de uno de los momentos más esperados de la jornada: la tradicional entrega de pastel. Para esta ocasión especial, se elaboró un impresionante pastel de 143 metros de longitud y más de 800 kilos de peso, una obra monumental creada por Panificadora La Alteña como parte de los festejos por un año más de historia.
El enorme pastel no solo fue el centro de atención por su tamaño, sino también por el esfuerzo y la dedicación que implicó su elaboración. Como reconocimiento a su participación y al trabajo detrás de esta enorme obra, Panificadora La Alteña recibió un reconocimiento durante el evento, en medio de los aplausos de los asistentes.
La noche del pasado 20 de noviembre, la Plaza de Armas se convirtió en una verdadera fiesta con mucho sabor, donde los tepatitlenses celebraron con orgullo los 143 años de haber recibido oficialmente el título de ciudad a la entonces villa. Entre risas, música y el compartir de un pedazo de pastel, repartidos por regidores y funcionarios del Ayuntamiento, encabezados por el presidente municipal, Miguel Ángel Esquivias, reafirmando con esto, su identidad y su amor por una tierra que sigue escribiendo su historia con tradición y orgullo.