+ Exceso de topes perjudica a 10 fraccionamientos
El Camino a Santa Bárbara volvió a colapsar este jueves tras el cierre del libramiento por un percance vial, lo que obligó a desviar el tránsito por esta arteria. El resultado: hasta 30 minutos de espera para recorrer un tramo que en condiciones normales debería tomar apenas unos minutos.
Aunque el cierre del libramiento fue un detonante, habitantes de la zona aseguran que el problema es de todos los días. El tránsito lento, los topes y la falta de alternativas viales han convertido este acceso en un cuello de botella cotidiano para miles de automovilistas.
“A alguien se le ocurrió poner un tope en el Camino a Santa Bárbara esquina con Fray Martín de la Coruña, y ese tope vino a colapsar el tráfico. Dense una vuelta entre 7:20 y 8 de la mañana y verán lo que se hace ahí”, señaló Víctor Cabrera, vecino de la zona.
Para Sandy, el problema va más allá de un día de desvío: “Todos los días pasamos por mucho tráfico desde la gasolinera hasta el tope del Pedregal. Lo que necesitamos es un resaque en el tramo de la entrada al fraccionamiento, para que quienes vamos rumbo al bulevar podamos avanzar sin que se detenga todo”.
La inconformidad ciudadana se refleja también en el hartazgo hacia las soluciones implementadas. “Deberían quitar los topes que solo hicieron más torpe el tráfico… Cuando no había, la calle estaba libre. Los topes son como basura en una alcantarilla: hacen que se junte todo”, expresó Marisela González Franco.
Otros ciudadanos apuntan a un problema estructural: “Esa calle ya no da abasto para tantos fraccionamientos. Urge que el gobierno trabaje en otra vialidad”, reclamó Iselita, mientras que Shely Flores advirtió: “El Camino a Santa Bárbara no tiene la capacidad para absorber el flujo vehicular de diez fraccionamientos. Urge habilitar otra vía alterna; la actual no garantiza movilidad ni seguridad”.
La molestia incluso se traduce en comparaciones con vialidades metropolitanas. “Es el pan de cada día, hasta parece López Mateos de Guadalajara, pero con baches, piedras y lodo. Una sola calle para más de 10 fraccionamientos es insostenible”, denunció Horacio Velázquez.
Los vecinos coinciden en que es momento de exigir soluciones al ayuntamiento de Tepatitlán. “Hay que llamar, organizarnos y pedir que se habilite una vialidad doble en el tramo al Pedregal o una alternativa que permita desahogar el tráfico. Yo me apunto para el diálogo y que nos den resultados”, remató Shely Flores.
Mientras tanto, la zona oriente de Tepatitlán sigue atrapada cada mañana en el mismo embotellamiento, convertido ya en un problema que afecta la calidad de vida de cientos de familias.