¿Usted le cree?
La Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (PROEPA) desplegó acciones en Lagos de Moreno y Mexticacán, para frenar actividades que generaban daño ambiental.
En cumplimiento de la normatividad vigente, PROEPA realizó inspecciones en distintos puntos del Estado, detectando irregularidades que motivaron clausuras.
El 30 de julio, la dependencia clausuró de manera parcial y temporal una granja porcícola en Mexticacán, por operar sin registro de gran generador de residuos de manejo especial y por el inadecuado manejo de la cerdaza. Además, la empresa no contaba con plan de manejo, manifiestos, bitácoras, comprobantes de disposición final ni informe anual de generación y separación de residuos, incumpliendo la Ley de Gestión Integral de los Residuos del Estado de Jalisco y la Norma Ambiental Estatal NAE-SEMADES-003/2004.
Por otra parte, el 24 de julio de 2025, PROEPA clausuró de manera total y temporal un proyecto de extracción y aprovechamiento de material geológico en Lagos de Moreno, debido a que carecía de la autorización en materia de impacto ambiental emitida por SEMADET.
Todo esto suena muy bien, pero mientras PROEPA se ocupa de granjas y tequileras, otras problemáticas urbanas parecen pasar desapercibidas. Las recicladoras de basura, por ejemplo, son un caso evidente: la mayoría no cumple con las normas para almacenar la cantidad de residuos que reciben diariamente. La basura queda a simple vista, invadiendo espacios públicos, sin que ninguna autoridad municipal o estatal haga algo al respecto. Así, estas “recicladoras” terminan convirtiéndose en verdaderas “acumuladoras” de basura… justo frente a los ojos de quienes deberían supervisarlas.
Con estas acciones, PROEPA refrenda su compromiso de vigilar la legislación ambiental en Jalisco, aunque algunos quizá esperen que el mismo celo se aplique a todos los rincones donde se gestiona basura.