¡Bola de ratas!
Un tráiler cargado con más de 60 toneladas de cerveza volcó este jueves en la autopista México–Pirámides, en el Estado de México, y aunque el accidente provocó un severo caos vial, lo que más llamó la atención fue la velocidad con la que llegaron decenas de personas para “rescatar” el cargamento.
De acuerdo con los primeros reportes, el conductor perdió el control de la unidad de doble remolque al tomar una curva rumbo a la Ciudad de México; el peso le ganó y terminó volcando. La cabina quedó atravesada en dirección a Hidalgo y apenas se dejó un carril abierto, lo que ocasionó una kilométrica fila de vehículos desde la caseta de Ecatepec.
Pero mientras el chofer lidiaba con el susto y las autoridades intentaban controlar la situación, la multitud se organizó en una operación exprés: cargar cajas de cerveza, correr como si no hubiera mañana y, de paso, arriesgar la vida cruzando la autopista. Ni el estado de salud del conductor ni el peligro de ser atropellados importó; lo esencial era asegurar la dotación personal de latas.
El ingenio de algunos llegó más lejos: no solo se llevaron las cajas, también las tarimas completas en las que venía acomodada la mercancía.
Ante la avalancha de rapiña, autoridades cerraron parcialmente los carriles para resguardar la zona y tratar de poner fin al saqueo, aunque a esas alturas buena parte de la carga ya había cambiado de “dueño”.
En resumen: un accidente vial en Edomex volvió a mostrar que, cuando de cerveza se trata, la solidaridad ciudadana se activa de inmediato… pero no precisamente para ayudar al prójimo.