+ El tracto camión apareció pero ya sin carga
Guadalajara, Jalisco — Si alguien pensó que los asaltos a diligencias quedaron en el lejano oeste, se equivocó. Un grupo armado, bien organizado y aparentemente con buen gusto por los metales preciosos, se robó nada menos que 33 toneladas de concentrado de oro y plata cerca de Guadalajara. ¿El escenario? Un camión de la empresa Fletes Durango con destino a Manzanillo, cargado hasta el tope con mineral propiedad de Grupo Minero Bacis.
Los hechos ocurrieron en la carretera Durango–Manzanillo. Dos vehículos blancos con vidrios polarizados interceptaron el tractocamión número 104, neutralizaron a los guardias de seguridad —que estuvieron privados de su libertad por al menos hora y media— y sometieron al chofer, en una operación que suena más a película de acción que a crimen carretero.
Lo más impresionante es que, tras liberar al personal (afortunadamente sin daños físicos), el camión fue localizado… pero la carga, como era de esperarse, ya brillaba por su ausencia.
La empresa minera suspendió operaciones temporalmente “hasta garantizar la seguridad de su personal”. En su comunicado, lamentaron el robo no solo por el daño a su negocio, sino por lo que representa para los ingresos del país. Y no es para menos: 33 toneladas de concentrado de oro y plata no desaparecen todos los días.
Grupo Bacis es una empresa minera dedicada a la extracción de minerales de oro y plata y cuyo concentrado se comercializa tanto en el mercado nacional como en el internacional.
Hasta ahora, no hay pistas del valioso cargamento ni de los ladrones.