+ Aunque no le teme ni al diablo, pero ya está enfermo
Monseñor Rodolfo Villarreal Martínez, de 80 años, uno de los sacerdotes exorcistas con mayor experiencia en Monterrey, denunció sentirse en peligro por rituales de magia negra, esto durante una homilía en donde hizo la señal de auxilio que se recomienda realicen las personas en riesgo de un acto violento.
“Hay mucha gente que me quiere matar. Así que cuando me quieran matar, voy a ensayar, para que ustedes sepan, verdad, como lo hizo mi pariente Alicia Villarreal”, comentó para luego hacer la señal con ambas manos.
“¿Entendieron? Que me quieren matar, me tienen que ayudar”, añadió antes de volver a hacer el signo. “Muchas brujerías, pero las brujerías no me hacen nada ni el diablo me hace nada, porque yo soy de Jesús, yo soy de las ovejas de Jesús”.
Ordenado sacerdote en 1972 y autor del libro Mi historia junto a Dios, es conocido en la comunidad regia por oficiar misas de sanación y liberación, y su gran devoción a San Charbel.
En febrero del 2024 recibió el nombramiento “Capellán de su Santidad”, otorgado por el Papa Francisco, algo que la Iglesia católica considera una gran distinción por su servicio.
Sobre la señal que usó en misa, dijo que la realizó agotado desde el año pasado, semanalmente le han colocado en la iglesia objetos considerados símbolos de brujería.
“A veces echan sangre, supongo que es de animales, a veces es una vajilla con tierra, supongo que es de panteón. A veces me ponen patas de animales, pata de rana, patas de conejo, patas de gato, patas de un perro, patas de un cerdo, y yo me siento muy mal”.
También han aparecido en bancas del templo figuras en barro del diablo y en el altar fotos de él con alfileres clavados. Nadie ha visto quién o quiénes hacen eso.
Villarreal Martínez indicó que él siente que esa situación le ha afectado en su salud. Actualmente está en tratamiento de quimioterapia por un cáncer.
“Salgo adelante, no me podrán tumbar, pero no sé por qué (me lo hacen), porque yo no le hago mal a nadie. No sé si será porque les quito los males a la gente, que le ponen otras personas, de magia negra. Después se van contra mí, quiero suponer eso”, señaló.
El sacerdote fue nombrado exorcista hace décadas por el entonces arzobispo Alfonso Espino y Silva. El 11 de marzo del 2001 su labor fue consignada en Perfiles e Historias de EL NORTE.
En peligro espiritual, no físico
Por su parte, el Padre Juan José Martínez, vocero del Arzobispado, dijo que la señal de auxilio que hizo el sacerdote Villarreal se trató de una advertencia sí, sobre un peligro, pero en el sentido espiritual.
Las autoridades locales contactaron con la Arquidiócesis, indicó, pero no ha sido necesaria su intervención porque no han detectado a alguna persona que busque atentar físicamente contra el párroco.
“Él no se refiere a una situación en la que esté en peligro su vida. Hay que ver todo el video de su predicación, sino a la situación espiritual que pone en riesgo su tranquilidad y la de su comunidad.
“Lamentablemente, hay personas que hacen rituales no cristianos en donde se busca perjudicar la paz espiritual del Padre y de los fieles, dejando fetiches y cuestiones de brujería en los alrededores de la parroquia”.





























































