+ Aunque en Michoacán enterraron a otro R-1
Arandas, Jal.- A varios días del operativo federal realizado en Tapalpa, Jalisco, continúan las dudas sobre la identidad y el número real de integrantes del crimen organizado que murieron durante la intervención dirigida contra la estructura cercana a Nemesio Oseguera Cervantes.
De manera oficial, autoridades de Michoacán confirmaron únicamente la muerte de Rubén Guerrero Valadez, identificado con los alias “R1” o “08”, presunto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El fiscal estatal, Carlos Torres Piña, precisó que Guerrero Valadez no corresponde al líder criminal señalado como autor intelectual del homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, aclarando que dicha investigación apunta hacia Ramón Álvarez Ayala, quien también utiliza el alias “El R-1”.
Según la versión oficial, el cuerpo de Guerrero Valadez, hijo de Heraclio Guerrero Martínez, “El Tío Lako”, fue reclamado por familiares y sepultado en la comunidad de Tinaja de Vargas, municipio de Tanhuato, Michoacán el pasado 24 de febrero.
Sin embargo, casi al mismo tiempo, en el municipio de Arandas, Jalisco, se registró un velorio que provocó cierre de calles, disminución de actividades comerciales y la presencia visible de civiles armados, situación que fue documentada por habitantes y difundida ampliamente en redes sociales.
Durante ese acto funerario, asistentes se referían al fallecido mediante una clave operativa del grupo criminal, lo que dio pie a versiones que señalaban que el abatido podría tratarse de Ramón Álvarez Ayala, “El R-1”, quien de acuerdo a lo declarado por Jorge Armando “N”, El Licenciado, era el autor intelectual del homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, cometido durante las fiestas del Día de Muertos, el pasado 1º de noviembre.
Hasta ahora, ninguna autoridad federal o estatal ha confirmado o descartado que Álvarez Ayala haya muerto en el operativo de Tapalpa, ni ha precisado públicamente si hubo más mandos abatidos además del ya reconocido oficialmente.
La coincidencia de alias dentro de la estructura criminal —donde distintos integrantes utilizan claves similares—, sumada al silencio institucional sobre el total de bajas registradas, ha generado versiones encontradas entre reportes oficiales, testimonios locales y publicaciones periodísticas.
El propio fiscal de Michoacán, afirmó que autoridades federales se mantienen herméticas sobre los miembros del CJNG que murieron el 22 de febrero o fueron detenidos, ya que también hay rumores sobre el asesinato de Hugo Mendoza Gaytán, “El Sapo”, elemento de alto perfil.