+ El Consejo Regulador no ha servido para nada
En medio de una creciente preocupación por la producción de agave y el futuro del tequila, el diputado local morenista Martín Franco Cuevas presentó una propuesta ante el Congreso de Jalisco que busca dar al gobierno federal mayor control sobre el Consejo Regulador del Tequila (CRT) y regular con mano dura la industria.
Apoyado por su bancada y la dirigencia estatal de Morena, Franco pretende que se cree una ley federal que, en sus palabras, “ordene el trabajo” de los productores. Sin embargo, la iniciativa ha encendido las alarmas entre productores y analistas, que cuestionan si esta nueva regulación realmente favorecerá a los campesinos, o simplemente concentrará aún más el poder en manos de las autoridades.
La propuesta impone al CRT la obligación de realizar censos de productores, controlar la producción, emitir pronósticos de ventas y auditar toda la industria, tareas que hasta ahora el Consejo ha gestionado con autonomía cuestionada, pero que ahora pasarían a estar vigiladas por un Comité para el Desarrollo Sustentable del Agave, creado por la Secretaría de Economía.
Este comité también tendría la facultad de controlar guías de embarque y prohibir la venta o cesión de derechos de agave sin un estricto proceso, algo que para muchos significa una nueva carga burocrática y un riesgo para la autonomía de los productores.
Además, la iniciativa contempla sanciones severas para quienes no puedan comprobar el origen geográfico del agave, lo que podría dejar fuera a pequeños agricultores sin recursos para cumplir con estas exigencias.
Martín Franco defendió la propuesta señalando que el CRT “no ha ayudado para nada” a los productores y los ha tenido “hundidos y manipulados”. No obstante, esta crítica hacia el Consejo resulta paradójica, dado que la solución planteada delega todavía más poder al gobierno y a organismos que podrían repetir la misma historia de ineficiencia y control centralizado.





























































