+ Hay injusticias más importantes que atender
La propuesta para reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales, aunque positiva en términos de derechos laborales, no es viable de manera uniforme en todos los sectores productivos del país, advirtió Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de Coparmex, durante su más reciente visita a Tepatitlán.
El líder empresarial aseguró que antes de continuar con nuevas reformas en materia laboral, es necesario consolidar cuatro grandes cambios impulsados en años recientes: el aumento al salario mínimo, las vacaciones dignas, el combate al outsourcing abusivo y el nuevo esquema de pensiones.
“Somos el último país de la OCDE en productividad. Antes de imponer más cargas a las empresas, debe haber una ruta clara que impulse la formalidad y la productividad”, señaló Sierra Álvarez.
Indicó que actualmente más del 54% de los trabajadores en México se encuentran en la informalidad, y en estados como Oaxaca, Chiapas o Campeche, la cifra supera el 75%. “Eso significa millones de trabajadores sin prestaciones, sin acceso a vivienda digna ni salud. Es una gran deuda social que frena el desarrollo económico”, advirtió.
Sobre la iniciativa para reducir la jornada laboral, Sierra recalcó que debe considerarse desde una visión de incentivos, como permitir la deducibilidad al 100% de las prestaciones laborales y revisar el esquema del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
“Las micro y pequeñas empresas no pueden asumir esta reforma solas. De aplicarse de forma rígida, corremos el riesgo de que muchas cierren o se vayan a la informalidad. Por eso hemos dicho que la reducción debe ser gradual, flexible y con excepciones”, enfatizó.
Sierra señaló que eran las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) el corazón de la economía de México ya que generan cerca del 70% de los empleos en el país y representan el motor de un verdadero cambio social. “En Coparmex, el 90% de nuestras empresas socias son pequeños negocios, quienes marcan el pulso de nuestra agenda institucional. Es en las MiPyMEs donde se encuentra el tejido social de este gran país”.
“Por ello, reafirmamos nuestro compromiso para colocar a las MiPyMEs en el centro de la agenda nacional. Lo hemos dicho con claridad: sin los pequeños negocios, no hay desarrollo, no hay empleo, no hay país”.
Además, alertó que el contexto económico actual no es el más propicio para imponer nuevas cargas, especialmente si se mantienen efectos como los aranceles al acero y aluminio, que podrían llevar al país a una recesión, como ya lo advirtió el IMEF.





























































