+ Aplanadora de Morena no les permitió ni hablar
La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados enfrentó esta semana un fuerte reclamo por parte del Grupo Parlamentario del PAN, que acusó el cierre del debate, la exclusión de votos particulares y la aprobación “fast track” del dictamen que reforma la Ley General de Salud.
Entre los inconformes destacó el diputado Mario Iñiguez, representante del Distrito 03 con cabecera en Tepatitlán, así como un connato de bronca cuando se intentó impedir que el diputado Héctor Jaime Ramírez Barba hiciera uso de la palabra.
Durante la sesión, el presidente de la comisión, Pedro Mario Zenteno, determinó enviar directamente a Mesa Directiva los votos particulares y reservas, decisión que detonó la protesta del PAN. En medio de gritos y reclamos, legisladores de oposición denunciaron que se canceló el debate parlamentario y se aprobó el dictamen por “votación económica”, pese a la insistencia de discutir los puntos críticos que el proyecto plantea.
El diputado Mario Iñiguez afirmó que esta práctica “no es un caso aislado”, sino un patrón que se repite en diversas comisiones. Señaló que se les negó la voz y el derecho a presentar reservas: “Cierran el debate, nos niegan la palabra y fingen que aquí se generan reformas, cuando en realidad se dictan desde afuera”, expresó. Además, cuestionó la incongruencia de votar reformas sin garantizar presupuesto para atender sus implicaciones en el sistema de salud.
Los legisladores panistas enlistaron una serie de riesgos dentro del dictamen, entre ellos: el debilitamiento del Fondo de Salud para el Bienestar (FONSABI), la falta de presupuesto para implementar las modificaciones, la institucionalización del desabasto, la ausencia de fortalecimiento a COFEPRIS, la restricción de vapeadores que —afirman— incentivará el mercado negro, la falta de inversión en infraestructura, los rezagos en salud digital y la falta de autonomía en CONAMED. También denunciaron riesgos sanitarios en materia de plasma, hemoderivados y el insuficiente acceso a medicamentos para el dolor.
El incidente más tenso ocurrió cuando el diputado Héctor Jaime Ramírez Barba intentó intervenir y legisladores del oficialismo limitaron su participación, lo que derivó en reclamos y un breve connato de bronca dentro de la sala.
Mario Iñiguez, por su parte, subrayó que la reforma “es una simulación” y que sin debate no existe posibilidad de corregir errores: “No vamos a legitimar ningún dictamen mal hecho ni aceptar que se nos imponga el silencio… Se trata de la vida de la gente de nuestros distritos”, dijo. El PAN adelantó que votará en contra en el Pleno si el dictamen no se modifica.
Pese a la protesta, el dictamen fue aprobado en comisión y turnado para su posterior discusión ante el Pleno de la Cámara de Diputados.