Y ahora se avecinan protestas
Productores de maíz de Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Zacatecas, Querétaro y Aguascalientes advirtieron que el próximo 2 de marzo podrían realizar bloqueos en distintos puntos del país ante la falta de compras por parte de la industria privada.
De acuerdo con los agricultores, la situación está dejando sin efecto los apoyos gubernamentales pactados tras las movilizaciones de octubre pasado, ya que uno de los requisitos para acceder a los subsidios es haber comercializado el grano antes del cierre de ventanillas en marzo.
El 29 de octubre, luego de varios días de bloqueos carreteros, productores de maíz blanco de Jalisco, Guanajuato y Michoacán lograron un acuerdo con el gobierno federal para recibir un subsidio de 800 pesos por tonelada, además de 150 pesos adicionales por parte de los gobiernos estatales, sumando un apoyo total de 950 pesos por tonelada vendida a la industria harinera.
Sin embargo, los productores aseguran que la industria no está comprando el maíz nacional, lo que les impide acceder al beneficio.
En México, el precio del maíz ronda los 4 mil 500 pesos por tonelada, mientras que en Estados Unidos el grano se comercializa en alrededor de 3 mil pesos por tonelada, tras una cosecha abundante, lo que -según los agricultores- está afectando la competitividad del producto nacional.
Édgar Ortiz, presidente del colectivo Amigos por el Campo, señaló que tan sólo en la región del Bajío existe alrededor de un millón de toneladas sin comercializar.
“No podemos aspirar a los apoyos si no tenemos comercializado el maíz. En el Bajío tenemos un millón de toneladas sin vender, lo que significa que ese volumen podría quedarse sin el apoyo de los 950 pesos”, explicó.
A diferencia de las protestas anteriores, dirigidas para exigir un precio de garantía al gobierno federal, en esta ocasión la exigencia se enfoca hacia la iniciativa privada, para que priorice la compra de grano nacional antes de recurrir a importaciones.
La ruta y el alcance de las movilizaciones aún no están definidos, aunque los productores adelantaron que buscarán que las acciones tengan el menor impacto social posible.