+ “Son unos ignorantes”, señalan taurófilos a diputados
Los legisladores de Ciudad de México votaron esta semana de manera abrumadora prohibir las corridas de toros violentas. La medida que ha sido avalada con 61 votos a favor y uno en contra, ha generado reacciones encontradas entre los defensores de la tradición taurina y quienes luchan por los derechos de los animales.
Con la excepción del voto en contra del diputado local de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, Pedro Haces Lago, y cero abstenciones, se aprobó en lo general y lo particular el dictamen que modifica las reglas de la fiesta brava, para que el toro ya no sea maltratado ni sacrificado, una iniciativa que fue enviada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
La reforma establece una serie de limitaciones, incluida la prohibición de la muerte de los toros y el uso de objetos punzantes, además de restringir el tiempo de permanencia de los toros en el ruedo a 10 minutos máximo en el ruedo. Con el llamado ‘Espectáculo taurino sin violencia’, regresarán las corridas de todos en la Plaza de Toros, pero con nuevas reglas, reglas que han sacudido los cimientos de la tauromaquia en la capital mexicana.
Ahora se prohibirá la muerte del toro, quien al término el espectáculo, será devuelto intacto y se evitará su sacrificio, además durante la corrida se protegerán los cuernos del toro para evitar que se lastimen entre otros animales o personas.
El rechazo a esta nueva reforma no se hizo esperar entre los tauromaquios, señalando que los legisladores no se sabían ni les interesaba saber lo que había detrás de una ganadería de una corrida de toros, “no solo es torear sino es un cuidado de más de cinco años. Es cultura y es gastar muchísimo dinero que no se compara con lo que se gana en la plaza de toros, porque es una cultura y nosotros somos quienes más queremos y cuidamos a los toros”, señaló Francisco Martínez, torero desde los 9 años.
La Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia destacó que las corridas generan miles de empleos en el país, y su eliminación afectaría a muchos sectores económicos no solo en la capital, también en todo el país y estiman una caída de ingresos entre 6 mil a 9 mil millones de pesos anuales.
Al año se realizan cuatro mil 650 corridas de toros, las que generan mayor derrama económica están en la Ciudad de México. Del total de corridas se generan más de 800 millones de impuestos a nivel nacional, afirmó el presidente de Tauromaquia Mexicana, Manuel Sescosse y José Saborit.
Los diputados en respuesta, señalaron que no se puede justificar el sufrimiento con la excusa de la tradición, ni afirmar que el arte y la cultura requieren de sangre para existir.
La reforma ahora busca ser detenida por los taurinos ante jueces, afirmando que buscarán en todas las instancias jurídicas frenar o revertir esta decisión.
La situación deja una incertidumbre sobre el futuro de las corridas en la capital y en otras partes del país, donde la tradición taurina sigue siendo un tema de debate y pasión.