+ Basta con agarrar un papel, una flor, lo que sea…
Lo que inicialmente parecía un caso aislado en Tepatitlán, ha desatado una ola de testimonios que revelan un patrón preocupante: el uso de sustancias químicas para drogar a personas y robarles sin violencia, dejándolas sin recuerdos claros de lo sucedido. Las víctimas coinciden en haber sido abordadas por desconocidos que, mediante engaños o contacto físico, las manipulan hasta perder la conciencia y el control de sus acciones.
El caso que encendió las alarmas
El lunes pasado, una mujer fue abordada por otra mujer en la calle Hidalgo, casi esquina con 5 de Febrero y Revolución. Aparentemente angustiada, la agresora se le acercó llorando y pidiendo ayuda. Con un contacto físico breve, le habría colocado una sustancia desconocida que dejó a la víctima en un estado de confusión y sumisión total.
Fue su hijo, Joe, quien relató el incidente en redes sociales. Explicó que su madre fue subida a una camioneta tanto por la señora que la abordó inicialmente como por un hombre que se acercó después, cuando la víctima comenzó a sentirse mal, después fue llevada a retirar dinero de su cuenta bancaria sin darse cuenta de lo que hacía. Horas más tarde, al disiparse el efecto de la droga, la mujer comenzó a recordar fragmentos del suceso.
La víctima afortunadamente no sufrió daño físico, sin embargo el caso generó gran inquietud. Joe pidió ayuda a la comunidad para revisar cámaras de seguridad cercanas, ya que el banco de donde la mujer sacó el dinero no permitió el acceso a los videos sin intervención de la Fiscalía. La denuncia fue interpuesta.
Varios testimonios confirman el patrón
Tras la difusión del caso, varias personas compartieron experiencias similares en Tepatitlán y municipios aledaños. Irene Ávila comentó que esta táctica es común en Colombia, y también se ha registrado en Guadalajara. En un caso cercano a ella, a dos jóvenes les ofrecieron rosas impregnadas con droga; ambas terminaron intoxicadas, y una de ellas tuvo que ser hospitalizada.
“Intentaron lo mismo conmigo. Una mujer humilde me ofreció un papel con una dirección. No lo toqué, pero supe después que así drogan a las personas”, relató Irene, quien sospecha que la sustancia utilizada es burundanga, conocida por su capacidad para anular la voluntad.
Adriana Medina también compartió que a sus suegros les ocurrió algo similar en Tepa: una pareja se les acercó, los drogó y los llevó hasta su casa para robarles. “Solo recordaron todo poco a poco, después de que pasó el efecto”, explicó.
Estrella D. Mtz narró que hace años un hombre le pidió la hora, se le acercó demasiado y le sopló algo. Luego perdió la memoria y entregó todas sus joyas, sin que nadie en la plaza notara lo que ocurría.
En Arandas, el papá de Lolita Hernández fue víctima de un caso similar, lo que refuerza la hipótesis de que este tipo de crimen va dirigido principalmente a personas mayores.
En Tepatitlán, un padre de familia señaló que a su hija, la abordó una señora que le pidió leer un papel. “Al tocarlo, perdió el control y le robaron la bolsa sin que se diera cuenta”, señaló el hombre.
Hasta ahora, no hay reportes oficiales confirmando el uso específico de burundanga u otra sustancia, pero los patrones relatados coinciden con este tipo de modus operandi.
Ante este método, en que cualquiera está expuesto, las recomendaciones para la población son no aceptar papeles, flores ni objetos de desconocidos; evitar contacto físico con extraños, incluso si aparentan necesitar ayuda. En caso de desorientación repentina, buscar ayuda médica de inmediato.