+ No hay citas, no atienden, no nada
+ Solo una de cada 15 llamadas es atendida
Lo que para el gobierno federal es una “optimización de servicios”, para miles de ciudadanos en Tepatitlán y en todo Jalisco se ha convertido en una carrera de paciencia y frustración. La escasez de citas para tramitar el pasaporte no es un problema menor ni aislado, sino una consecuencia directa de la obsesión por centralizar procesos que antes funcionaban, con fallas, sí, pero sin el nivel de colapso actual.
Desde la oficina de enlace de Relaciones Exteriores en Tepatitlán se reconoce que la problemática va mucho más allá de los rumores que circularon en semanas recientes sobre una supuesta falta de insumos o problemas con la licitación del papel para pasaportes. Dicha licitación fue declarada desierta al no cumplir los participantes con los requisitos, por lo que se continúa trabajando con el mismo proveedor. Pero ese no es el origen del colapso.
El verdadero punto de quiebre llegó el pasado 2 de enero, cuando entró en vigor el nuevo esquema que centraliza la atención de múltiples dependencias federales bajo el llamado Centro de Atención del Bienestar (CABI). Con este cambio, el control del sistema de citas dejó de estar en manos del call center subrogado que operaba anteriormente, dando paso a una migración de información que, hasta ahora, ha sido todo menos ordenada.
Menos citas, más molestia
En Tepatitlán, autoridades locales confirmaron que la disponibilidad de citas se ha reducido de 100 citas a un máximo de 20 diarias, cifra claramente insuficiente para atender la demanda de la región. La reducción ha provocado saturación, inconformidad ciudadana y un ambiente de tensión constante para el personal, que enfrenta reclamos diarios de usuarios molestos que no logran agendar una cita por ninguna vía.
Llamadas que no entran y oficinas que desaparecen
Desde la propia oficina de enlace se advierte que comunicarse vía telefónica se ha vuelto prácticamente imposible. De acuerdo con la estadística que manejan, solo una de cada 15 o 20 llamadas es atendida, y cuando ocurre, no siempre se proporciona información clara. En el mejor de los casos, las citas se llegan a programar con al menos 15 días de espera.
A esto se suma otro problema: en el nuevo esquema federal ya no aparece la oficina de enlace de Tepatitlán dentro de las opciones disponibles. El portal suele mostrar las opciones de la delegación de Guadalajara y la oficina de Puerto Vallarta, mientras que el resto de las sedes locales, al menos en el sistema, parecen haber desaparecido.
Esta situación se confirmó también a través de un ejercicio realizado por este medio. Al intentar agendar una cita mediante el portal oficial, el sistema indica que en Jalisco no hay oficinas disponibles para realizar el trámite. La opción simplemente no existe. Por vía telefónica, tras más de 10 minutos de espera, la llamada termina por no ser contestada.
WhatsApp: ¿solución o suerte?
Paradójicamente, fue a través de WhatsApp donde sí se logró concretar una cita, incluso con disponibilidad para la semana siguiente, lo que contrasta por completo con la información que ofrece el portal oficial. Sin embargo, no hay certeza de que este canal sea el más efectivo: en semanas anteriores, el mismo intento por WhatsApp arrojaba errores del sistema y no permitía avanzar en el proceso. La duda permanece: ¿funciona el sistema o fue simplemente cuestión de suerte?
El costo de la centralización
Mientras tanto, el personal de la oficina de enlace en Tepatitlán carga con el enojo ciudadano. Muchos usuarios acuden directamente a las instalaciones ante la falta de respuesta en llamadas o mensajes, solo para encontrarse con una negativa inevitable: sin cita previa y sin datos registrados en el sistema centralizado, no hay trámite posible.
Lo que hoy ocurre en Tepatitlán no es un caso aislado, sino un reflejo de una problemática que ya se extiende a todo Jalisco. La centralización, lejos de agilizar, ha reducido la capacidad de atención, eliminado opciones locales y trasladado el costo del “reordenamiento” directamente a los ciudadanos, quienes solo buscan realizar un trámite básico.