+ Crecen tráfico, puertos y aeropuertos y aquí se atoran
La carretera federal 80 y la autopista que conectan a Tepatitlán con Guadalajara, se han convertido en un verdadero dolor de cabeza para automovilistas, transportistas y empresarios de la región de Los Altos. Lo que antes era un trayecto de apenas una hora, hoy puede prolongarse hasta cinco horas, debido a accidentes frecuentes, obras inconclusas y falta de mantenimiento. Así lo advirtió Ernesto Cruz, presidente de Coparmex Tepatitlán.
Durante una reunión con la delegada estatal de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), María Padilla, Cruz expresó la preocupación del empresariado y de la ciudadanía que diariamente transita estas vías. “Cualquiera de las dos carreteras puede colapsar. Si se cierra la libre, la autopista se congestiona; si hay obras en la autopista, la federal se vuelve intransitable”, explicó.
Impacto económico y logístico
Cruz detalló que la región de Los Altos se ha consolidado como uno de los principales centros de producción del país, abasteciendo de huevo, leche, carne y tequila a todo México. Cada día circulan alrededor de 14 mil vehículos por la carretera federal 80, de los cuales 80% son pesados.
“El retraso en los traslados no solo afecta tiempos de viaje; también encarece productos, reduce la frecuencia de entregas y pone en riesgo la competitividad del sector empresarial”, señaló Cruz.
Según el dirigente, proveedores que antes podían surtir varias veces al día a mercados como el de Guadalajara, ahora solo logran hacerlo una vez, lo que genera un aumento en los costos por oferta y demanda.
Además, el crecimiento del aeropuerto de carga de Guadalajara y del puerto de Manzanillo ha incrementado el tránsito de mercancías por esta región, lo que convierte a Los Altos en un punto estratégico para la logística nacional. “Todo está creciendo: población, aeropuerto, puerto; y las carreteras no dan abasto”, afirmó Cruz.
Proyecto ejecutivo y gestión de recursos
Para solucionar la problemática, el municipio de Tepatitlán trabaja actualmente en un proyecto ejecutivo que contempla la ampliación de la carretera federal 80 a cuatro carriles, desde la glorieta del Huevo hasta La Purísima, aproximadamente 25 kilómetros, con un costo estimado de 500 millones de pesos. Una vez terminado, el proyecto permitirá gestionar recursos estatales y federales para iniciar la obra.
Cruz insistió en que la obra no debe politizarse: “No nos importa el color, lo que queremos es que se haga la carretera. La necesidad es urgente y afecta a empresarios, transportistas y ciudadanos por igual”.
Llamado a la colaboración
El líder empresarial hizo un llamado a que ayuntamientos, diputados, senadores y asociaciones empresariales se sumen al proyecto. La participación conjunta, dijo, es fundamental para asegurar que la ampliación y el mantenimiento de la carretera se realicen de manera oportuna y eficiente.
Promesas de mantenimiento
Mientras tanto, los viajes entre Tepatitlán y Guadalajara seguirán siendo una prueba de paciencia diaria, con consecuencias económicas y sociales que afectan desde la logística de productos hasta el turismo y la actividad comercial de Los Altos.
Por lo pronto, el fin de semana pasado Claudia Sheinbaum visitó Jalisco para presentar detalles de su Primer Informe de Gobierno, denominado “La Transformación avanza en Jalisco”.
Su visita estuvo marcada por la asistencia de acarreados y una larga lista de promesas, entre ellas el arreglo de todas las carreteras federales del estado, empezando con la número 80, pero la de Autlán.
“Hay algo que me han pedido muchísimo: vamos a repavimentar todas las carreteras federales de Jalisco. Vamos a empezar con la Carretera Federal 80, la de Autlán. Ya le dije a Jesús Esteva, que es el secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, que empezamos este año”, afirmó la mandataria.
Mientras las promesas llegan, la Federal 80 Tepatitlán-Guadalajara sigue en deterioro, hasta octubre no se han destinado recursos para un mantenimiento decente, solo parches que incluso un municipio podría hacer mejor que el gobierno federal. Así, mientras tanto, los accidentes continúan, los atorones son diarios y las pérdidas económicas y humanas aumentan.