+ Tenían 16 años, los buscaban desde mayo
Aparecieron muertos en Culiacán tras un enfrentamiento entre grupos criminales. Una historia más en el doloroso patrón de reclutamiento forzado de adolescentes.
Carlos Alejandro Estrada y Paul Alexander Ávila eran apenas adolescentes cuando desaparecieron. Uno fue visto por última vez en Zapopan; el otro en Ixtlahuacán de los Membrillos. Los dos de 16 años, ambos con cédulas de búsqueda activas emitidas por la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Jalisco.
Más de dos meses después, sus familias obtuvieron respuestas. No las que esperaban.
Los cuerpos de Carlos y Paul fueron identificados este fin de semana en el Servicio Médico Forense de Culiacán, Sinaloa, luego de permanecer sin nombre desde el 14 de julio, cuando fueron abatidos en una serie de enfrentamientos entre civiles armados en el poblado de El Pozo, sindicatura de Imala. Ese día, y el anterior, grupos rivales del crimen organizado se enfrentaron a balazos en la zona.
Las autoridades de Sinaloa localizaron cuatro cuerpos con heridas de arma de fuego, algunos dentro de una camioneta Toyota, otros junto a una cuatrimoto. También aseguraron chalecos antibalas, equipo táctico y decenas de casquillos, que daban cuenta de la magnitud del enfrentamiento. Entre los cadáveres, estaban los adolescentes jaliscienses. Una tercera víctima, aún sin identificar, fue hallada junto a ellos.
Reclutamiento a través del engaño
Hasta ahora no se ha confirmado cuánto tiempo llevaban Carlos y Paul en territorio sinaloense, ni si fueron obligados a participar activamente en los enfrentamientos. Pero el patrón es tristemente conocido por colectivos, familias y autoridades: adolescentes reclutados por el crimen organizado a través de ofertas falsas de empleo, o promesas de dinero fácil en redes sociales, que terminan desapareciendo sin dejar rastro.
En muchos casos, como parece haber ocurrido con estos jóvenes, son trasladados fuera del estado y usados como carne de cañón en conflictos ajenos, sin posibilidad de volver a casa.
Jalisco: epicentro de desapariciones
Jalisco sigue siendo uno de los estados con mayores cifras de personas desaparecidas en el país, y los adolescentes no son la excepción. En los últimos años, el reclutamiento forzado ha escalado a nuevas formas de captación, especialmente a través de redes sociales, donde los cárteles publican supuestas ofertas laborales para jóvenes sin experiencia.
El caso de Carlos y Paul se suma a una larga lista de historias de dolor, abandono y exigencias de justicia que muchas veces no obtienen respuesta.





























































