+ El INAH denunció ante la FGR y fue frenado
El Museo Nacional del Tequila (MUNAT) llevaba cinco meses cerrado porque supuestamente había dejado de cumplir su función original. En ese tiempo, el recinto estaba siendo adaptado para convertirse en oficinas gubernamentales e incluso en la residencia del actual alcalde de Tequila, el morenista Diego Rivera Navarro. Sin embargo, este plan fue frenado tras una denuncia presentada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que derivó en la intervención de la Fiscalía General de la República (FGR).
Según la denuncia, el presidente municipal había ordenado el cierre del museo desde su llegada al cargo en octubre de 2024, con el objetivo de remodelarlo y establecer en él tanto su casa de gobierno como su vivienda particular. Durante la revisión realizada el 17 de junio por la FGR, con apoyo de un operativo de seguridad de la Guardia Nacional, se confirmó que el inmueble -una construcción del siglo XIX- había sido modificado sin autorización.
El peritaje reveló alteraciones en varias áreas del edificio, específicamente en las puertas numeradas como 4, 5, 6, 7, 11 y 12, las cuales fueron intervenidas para habilitar oficinas para regidores. Las flamantes oficinas no tenían cuadros de decoración sino distintas botellas de tequila que son parte del museo. En su interior, incluso se encontraron bandos de nombramiento de ediles. También se documentaron cambios en el auditorio (puerta 8), cuya estructura interna fue deformada. Además, las bodegas aún almacenaban sacos de cemento, evidencia de los trabajos en curso.
A pesar de la reapertura parcial del MUNAT, los vecinos reportaron que el auditorio seguía cerrado al público. Según versiones no oficiales, en ese espacio el alcalde habría comenzado la construcción de un departamento para habitarlo.
La FGR no clausuró todo el recinto, pero sí selló las puertas donde se detectaron irregularidades. Las salas de exhibición, el Archivo Histórico, la biblioteca y los sanitarios continúan abiertas al público. Por otro lado, se confirmó qie las autoridades de Tequila serán sancionadas por realizar modificaciones sin permiso correspondiente de la INAH.
El MUNAT es propiedad del Gobierno de Jalisco y está registrado como patrimonio bajo la administración de la Secretaría de Administración. No obstante, su operación está en manos del Gobierno municipal de Tequila mediante un convenio de comodato.
La polémica se intensificó cuando el INAH, al enterarse de la intervención en un edificio de valor histórico, solicitó el proyecto ejecutivo de la obra al Ayuntamiento. El municipio se negó a entregarlo y funcionarios federales denunciaron que se les impidió el acceso al lugar para realizar una inspección. Ante esta obstrucción, el INAH presentó una denuncia de hechos ante la FGR.
El caso sumó otro escándalo cuando, durante el operativo del 17 de junio, un camarógrafo de televisión que cubría la intervención fue detenido arbitrariamente por la Policía Municipal mientras trabajaba en la vía pública. Posteriormente fue liberado.
Por su parte, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus confirmó que el MUNAT es propiedad del Gobierno del Estado, aunque fue entregado en comodato al Ayuntamiento, pero, debido a las remodelaciones realizadas al margen de la ley, se analizará la posibilidad de dejar sin efectos la cesión del inmueble.
“Es muy probable que el Gobierno del Estado esté finiquitando este comodato para administrarlo ya directamente desde la Secretaría de Cultura”, sostuvo.