+ Vecinos bloquean el acceso, y piden soluciones
El conflicto por el destino final de la basura en Tepatitlán sigue sin solución, generando tensiones entre las autoridades municipales y habitantes del municipio, esta vez con los vecinos de la zona cercana al Ojo de Agua, en Rancho Santa María. Desde hace cinco días, residentes de la localidad han bloqueado el acceso a un predio donde se están arrojando desechos, exigiendo que se retire la basura y se busquen alternativas más sostenibles y legales para su manejo.
Marco Villaseñor, uno de los representantes de la comunidad, expuso las razones de esta protesta pacífica, asegurando que se está tirando la basura en un vertedero municipal, por ello los vecinos han dejado claro que no están dispuestos a permitir la contaminación del área.
“Nuestra posición es no permitir que sigan tirando basura. No es una cuestión de negociación, es cero tolerancia. No queremos más basura y, además, deben retirar la que ya está ahí”, subrayó Villaseñor.
Los residentes denuncian que la actividad en el vertedero ilegal está afectando gravemente al medio ambiente y a la salud pública. “La basura que están enterrando está contaminando los mantos freáticos y el agua, un recurso vital para la población de Ojo de Agua, que hasta ahora tomaba agua potable de su pozo. Esta contaminación también afecta a la fauna local, como cerdos, aves y ganado, que pueden transmitir enfermedades debido a los virus y bacterias de los desechos”, explicó Villaseñor, quien mencionó que la zona cuenta con cultivos de exportación certificados que también están en riesgo debido a la contaminación.
El conflicto ha escalado con la intervención de la policía municipal, que llegó al lugar con la intención de dispersar a los manifestantes. Según Villaseñor, los oficiales llegaron encapuchados y, aunque intentaron calmar los ánimos con órdenes que los vecinos no acataron, no lograron su objetivo. “Tuvimos una conversación con ellos y se retiraron sin poder hacer nada. No vamos a ceder”, destacó.
A pesar de las tensiones, los vecinos siguen unidos en su lucha. “Todos estamos en el mismo canal. Aquí no nos vamos a mover hasta que se retire la basura. Dormimos aquí y seguiremos aquí el tiempo que sea necesario”, concluyó el representante comunitario.
Hace su aparición Semadet
Por su parte la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET), encargada de proteger los recursos naturales , visitó el jueves por la mañana el lugar que se convirtió en vertedero.
“Vieron que había un tiradero clandestino, entonces vino un representante, vio las mantas y nos preguntó si podía pasar, lo acompañé, medimos profundidad, ancho, largo y los veneros. Le dije: “¿Quieres una carta hidrológica de un geólogo?”. Me respondió: “No, ahí están los veneros; no ocupo carta”. El agua salía sola. Se fue con esa información y le pregunté qué seguía. Me dijo: “Tengo que hacer mi informe, pasarlo a mi jefe inmediato, y él debe turnarlo al procurador. El procurador es el único que puede cancelar” señaló Salvador Villaseñor, otro miembro de la comunidad de Santa María, quien calculó que ese proceso podría tardar algunas semanas.
Por otro lado, las dueñas de un terreno contiguo al vertedero, que además son familiares de la persona que rentó el espacio, tampoco están de acuerdo y se han unido a la causa de los vecinos, incluso, dando las llaves del lugar y el permiso para que acampen dentro de sus terrenos y pongan candados para que el personal del ayuntamiento no pueda pasar a descargar basura.
Mientras tanto, la comunidad ha sido solidaria. Vecinos, jóvenes, niños y personas mayores llegan diariamente para apoyar la causa, les llevan alimentos y se quedan hasta entrada la madrugada a cuidar la zona.
Salvador Villaseñor aseguró que existen otras zonas semidesértica que son adecuados para ser el destino final de los residuos y no entiende el por qué, las autoridades están aferradas a que sea en donde sí hay agua, animales y pozos en ser las elegidas.
“El problema sigue siendo la insistencia en usar terrenos no adecuados para tiraderos, a pesar de que existen otros lugares con características más seguras, como áreas semidesérticas. Las autoridades han sido ineficaces en atender el problema y las soluciones propuestas. No resuelven la contaminación de los veneros”.
La comunidad continúa exigiendo que se tomen decisiones responsables y se priorice el bienestar ambiental y humano, dejando de lado intereses políticos y económicos.