+ Y dejaría sin el vital líquido a Guadalajara
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, lanzó una advertencia directa al gobierno federal: el nuevo acueducto proyectado desde la presa Solís hasta la ciudad de León podría poner en riesgo la subsistencia del Lago de Chapala, el más grande de México y fuente crucial de agua para la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Ante el secretario de Agricultura, Julio Berdegué, legisladores federales y locales, senadores y funcionarios de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Lemus pidió frenar el proyecto de 140 kilómetros anunciado por el gobierno de Guanajuato como parte del Plan Nacional Hídrico 2024-2030, respaldado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
“El agua que se desfoga desde la presa Solís cuando alcanza su máximo nivel, alimenta directamente al Lago de Chapala. En los últimos 20 años ha habido 15 de estos desfogues. Por eso queremos que se reconsidere este acueducto hacia León, porque pondría en riesgo al lago más grande de México”, afirmó Lemus durante el foro organizado en el Museo Cabañas por la Cámara de Diputados.
Preocupación en Chapala
A la voz del gobernador se sumó el alcalde de Chapala, Alejandro Aguirre Curiel, quien advirtió que el trasvase de agua desde la presa ubicada en Michoacán afectaría inevitablemente al lago. Dijo que ya solicitó una reunión con la Conagua para expresar sus preocupaciones.
“Estoy convencido de que ese acueducto afectaría definitivamente al Lago de Chapala. Ya me acerqué al director de Conagua, y nos vamos a ver en los próximos días. Deben buscar otras soluciones para abastecer a León”, comentó el edil.
El antecedente del Zapotillo ¿Venganza?
La propuesta de este nuevo acueducto llega años después de que el gobierno federal —durante la administración de Andrés Manuel López Obrador— dejara fuera a Guanajuato del proyecto de la presa El Zapotillo. Originalmente, esta obra iba a suministrar agua tanto a Jalisco como a León, pero se modificó para que el líquido se destinara exclusivamente a Jalisco. La decisión provocó una fuerte inconformidad en el Bajío.
Pero el nuevo plan del gobierno federal vuelve a encender las alertas. El acueducto desde Solís busca abastecer entre 2 y 3.5 millones de personas en León y otros municipios del corredor industrial del Bajío. Según el proyecto, León recibiría 3.8 metros cúbicos por segundo, casi la mitad de lo que Chapala le da a Guadalajara.
¿Y Jalisco qué?
Expertos en gestión hídrica, como Juan Pablo Macías, señalan que el proyecto pondría en igualdad jurídica a León y Guadalajara para exigir agua, pero eso también podría agravar la crisis de abasto en caso de sequía.
“El acueducto implicaría que, si la presa Solís no alcanza niveles máximos, ya no habría excedentes para Chapala. Eso pondría en riesgo su nivel y, por tanto, el suministro a Guadalajara”, explicó.
El Gobierno de Guanajuato promueve la obra sin haber consultado previamente a los estados implicados. Y, mientras tanto, el director de Conagua, Efraín Morales López, brilló por su ausencia en el foro sobre gestión del agua realizado en Guadalajara.
Ante este panorama, Lemus hizo un llamado urgente a los gobernadores de la cuenca Lerma-Chapala-Santiago para respetar el acuerdo vigente sobre el uso del agua del lago, establecido en un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación. Ya que el Lago de Chapala abastece a más del 60% de los habitantes del Área Metropolitana de Guadalajara. Y, en un periodo de sequía del lago, la situación sería crítica para Jalisco.
“Necesitamos una mesa de diálogo para construir acuerdos. No se trata de pelear, sino de garantizar el futuro del agua para todos”, remató.





























































