+ Están prohibidas, pero a la FGR le vale…
Para sorpresa de pocos, el área de Inteligencia estatal confirmó que las maquinitas tragamonedas que normalmente se encuentra en las tiendas son controladas por el crimen organizado, principalmente del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Desde hace varios años, las maquinitas sirven para financiar las actividades del crimen organizado, ya que su presencia no genera alarma e, incluso, se encuentra normalizado, pues son del agrado de gran parte de la población.
“Este tipo de juegos de azar proveen de un ingreso estable y constante a la agrupación que sirven para sobornar a policías de los tres órdenes de Gobierno y las Fuerzas Armadas, así como servidores públicos y funcionarios”, explicaron fuentes del área de Inteligencia estatal.
“También ayudan a adquirir equipo destinado a generar violencia, como son armas, aditamentos tácticos, vehículos, etcétera, y se utiliza para pagar la nómina de sicarios, ‘halcones’ y otras personas que colaboran en las actividades criminales”.
Se explicó que la estructura criminal del CJNG está diseñada en un modelo de franquicias, donde las “plazas” realizan las actividades ilícitas que determinan y les son posibles, y de las ganancias generadas, pagan una proporción a los líderes de la agrupación.
Así pueden utilizar el nombre del cártel y contar con el apoyo violento, y la coerción e intimidación, para mantener el control en las zonas donde operan.
“Cuando se determina que una ‘plaza’ no está generando lo suficiente en réditos, el responsable es retirado para poner en su lugar a otro. Normalmente estos movimientos ocurren con violencia. Esto hace que los responsables de las ‘plazas’ o ‘jefes de plaza’ diversifiquen sus actividades lo mayormente posible”, añadieron las fuentes.
“Los líderes tratan de mantener a su vez un equilibrio mediático para no generar atención innecesaria por parte de las instituciones gubernamentales que afecte sus operaciones y, ahí, las maquinitas se ven beneficiadas, porque son una actividad ilícita que no requiere de una violencia desmedida”.
“Existe un beneficio compartido para los tenderos, abarroteros y otros ciudadanos en general que permiten su presencia en sus establecimientos, y generan una adicción en sus usuarios con mínima atención social”.
Si bien las máquinas tragamonedas en cualquiera de sus modalidades están prohibidas en cualquiera de sus modalidades según la ley, lo cierto es que la Fiscalía General de la República (FGR), poco o nada hace por impedirlas.