Opinión

Demasiado odio

Cuánto daño le han hecho a México los partidos políticos. Empezando por el PRI, siguiendo por el PAN y actualmente el que ha reunido a lo peor de ambos: Morena, en el que están los más corruptos y ladrones del tricolor, y los más hipócritas de la ultraderecha del Yunque que militaban en el blanquiazul.

Claro, pasando por el PRD, por Movimiento Ciudadano (antes Convergencia Democrática) y por todos los partiditos satélites de los grandes, que son auténticos negocios familiares para saquear a la nación, como el llamado Verde Ecologista que de ecologista sólo puede presumir el haber dado muerte a todos los animales que presentaban en los circos; el del Trabajo que fue creado por Raúl Salinas de Gortari, hermano mayor del orejón; el de los hermanos protestantes llamado PES, el de la maestra Gordillo, PANAL, y tantos otros que sólo han servido para hacer negocios millonarios por parte de sus dueños, aliándose al que más conviene en cada ocasión.

Y digo que han causado tanto daño porque a través del tiempo la gente se ha fanatizado (cada quien por su partido) y ahora todo lo ven desde esa óptica y de todo le echan la culpa al partido contrario, especialmente si está en el poder (los que están fuera), y a los de oposición el que está en el poder. De todo, de lo que sea, si algo no le sale bien al que está gobernando, la culpa la tienen los que gobernaron antes; si ocurre algo, alguna desgracia o tragedia, la culpa la tiene (para los opositores) el que esté gobernando.

Y en medio de esta animadversión, natural ya entre la ciudadanía de nuestro país, mucha gente muestra su ignorancia absoluta acerca del tema que se está tratando, o su ignorancia total acerca de lo que sea, lo que importa y urge es criticar, echarle la bronca y la culpa a quien sea, siempre y cuando no se trate de su partido. Un ejemplo: en días pasados se informó del hallazgo de seis cadáveres en un camino cerca de El Ocotillo en el municipio de Zapotlanejo (en Jalisco). Hubo muchos comentarios al pie de la nota como era de esperarse, pero el que más llamó mi atención fue el de una mujer de Tepatitlán (Jalisco) diciendo que la culpa la tenía el gobierno de la señora María Elena de Anda (de MC) porque no hace nada contra la inseguridad.

Alguien trató de explicarle en otro comentario que los seis cuerpos de los ejecutados habían sido encontrados en otro municipio, que nada tenía que ver Tepatitlán ni mucho menos su gobierno con lo ocurrido. La señora preguntó entonces que dónde quedaba El Ocotillo, le explicaron que en el municipio de Zapotlanejo, en los límites con el de Tonalá. Quizás lo entendió la señora ignorante, pero nunca se disculpó con el gobierno municipal de Tepatitlán, porque su intención era aporrear a un gobierno emanado de Movimiento Ciudadano. No sé si la señora sería priista, panista o morenista, lo que sí sé -porque me consta- es que se trata de una mujer ignorante, que no tiene idea de nada y que odia al actual gobierno municipal de Tepatitlán porque no es de su partido.

Sobre esa noticia mi comentario fue: “La masacre del día” y a éste alguien llamado Manuel Orozco respondió: “es en Jalisco reclamale a Alfaro Tu gobernador que no hace nada en cuestión de seguridad ya deja de criticar a mi presidente AMLO FUE EN JALISCO EN JALISCO EN JALISCO el gobernador ALFARO ALFARO de movimiento ensuciado”. Esta persona evidentemente sí es morenista y seguidor, defensor de López Obrador, y su comentario refleja la molestia porque algunos, no pocos, pensamos que la violencia actual (el triple de asesinatos que en el primer año del gobierno de Calderón) es responsabilidad del gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador, quien prometió que ésta desaparecería a partir del 1 de diciembre de 2018 en cuanto Él asumiera el poder. 

Se nota la molestia, la animadversión contra el partido que gobierna el Estado, igual que en el caso de la señora ignorante que culpó al gobierno de Tepatitlán; si gobernara Morena en Jalisco y en Tepatitlán nada habrían dicho estas dos personas, no habrían tenido a quién culpar. Se nota su enojo, su odio, contra cualquier partido que no sea Morena,

o que no sea aliado de Morena. Y Eso es preocupante.

Si ya de por sí la mayoría de los mexicanos se habían fanatizado en favor de alguno de los partidos políticos preponderantes (PRI, PAN, PRD), ahora la cosa está peor, la división y feroz animadversión es sólo entre dos bandos, los seguidores y los opositores de López Obrador. Y no pocos de esos seguidores y opositores están llenos de odio y dispuestos a matarse entre sí.

En días pasados el líder de un colectivo llamado Congreso Nacional Ciudadano, Gilberto Lozano, acudió a la comandancia de la 7ma Zona Militar para entregar un oficio en el que se pide a los militares que su lealtad sea con el pueblo de México, ya que considera “necesario tumbar al ganso”, lo que se interpretó como invitarlos a dar un golpe de estado. Obviamente los tuiteros llamados amlovers o seguidores de López Obrador, se le echaron encima. (A mí me pareció desafortunada esa iniciativa del señor Gilberto Lozano, yo advierto del peligro de un posible golpe de estado si se sigue humillando y molestando a los militares, pero no lo aliento).

La reacción que más llamó la atención, fue la de otro ciudadano que se mostró mucho más enojado que Lozano, pero éste en defensa de López Obrador. Apareció en un video, bravísimo, dijo que estaba dispuesto a matar al dirigente del Congreso Nacional Ciudadano y a sus 13 integrantes, que tenía suficientes armas para llevarlo a cabo, que lo intentaran, que intentaran siquiera dar un golpe de estado para que supieran lo que es enfrentar la ira de quienes apoyan al Presidente.

Esto habla de un gran riesgo. Habla de la posibilidad de un enfrentamiento, con derramamiento de sangre, entre opositores al régimen de López Obrador y sus seguidores. Y para mí el principal responsable de este posible enfrentamiento es Andrés Manuel López Obrador, quien cada mañana, todos los días, un día sí y otro también, arremete contra sus opositores, todos los días, en cada conferencia mañanera insulta, ofende, condena, amenaza a todos aquellos que lo critican, especialmente a los medios de comunicación, a los empresarios y a los partidos políticos, especialmente al PAN pues el PRI es su aliado, lo que provoca que sus seguidores se enardezcan y estén dispuestos a matar a los opositores.

No digo que algunos de sus críticos no se comporten igual y tengan la culpa también de esta polarización, en el Twitter le dicen de todo el Presidente (y me incluyo), pero el Presidente de la República tiene una investidura que respetar y debería poner el ejemplo de serenidad y pedir cordura a todos, no estar atizando el fuego que podría desembocar en una guerra civil en México. Hay odio, mucho odio, demasiado odio en México y eso no es bueno para nadie. Estamos cometiendo muchos un grave error, yo me pongo el saco y agarro mi parte, trataré de bajarle varias rayitas a lo que digo especialmente en las redes sociales y en lo que escribo en general, debemos evitar que esto desemboque en algo que tengamos que lamentar.

Bajémosle todos a esto. Ojalá que el presidente López Obrador también le bajara a su agresividad, pero esto lo veo difícil, mas no imposible. Por el bien de México, más protesta pero con menos odio.

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