Opinión

El gran Ramón López Murguía

• Una historia ligada a la avicultura de Tepatitlán

• Contribuyó a la primera vacuna contra la influenza

• Lo han llamado para conferencias de todo el mundo

Por Juan Ramón Martín Franco

Ramón López Murguía nació el 18 de febrero de 1949 en Santa Cruz de las Huertas, municipio de Tonalá, Jalisco.

Casado con Angélica García Torres, con quien tuvo cuatro hijos: Angélica, Nohemí, María del Mar y Ramón.

Estudió hasta el cuarto año de primaria en Santa Cruz y el quinto y sexto en Tonalá. La secundaria la estudió en la Número 2 para Varones en Guadalajara, la preparatoria en la Número 2 de la U de G en Talpita, la licenciatura en la Escuela de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de Guadalajara, y la especialidad en Producción Avícola en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Trabajó dos años en el Laboratorio de Diagnóstico en Tlaquepaque (RENALDI) dependiente de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, y cinco años en la empresa Avícola Corona Ramos de Ciudad Guzmán.

En 1978 llegó a Tepatitlán invitado por el Grupo Vitep, que en ese tiempo se componía de 10 socios: Rodolfo Camarena, Alfonso González, Benjamín Pérez de Anda, Raúl Estrada, Guillermo Navarro, Salvador de Anda, Cleofas Casillas, Altesa, Rosendo Gutiérrez Martín y Rosendo Gutiérrez Gómez.

Lo contrataron como asesor de servicios técnicos en Clínica, Producción y Sanidad para sus empresas. Iniciaron en Pedro Medina de 1978 a 1981, en lo que ahora es el hotel del señor Antonio Gutiérrez Martín, de ahí se pasaron a Previtep en 1982.

En ese tiempo lo contrataron por 3 meses y lo pusieron a prueba. Tenía que convencer al 60% de los socios. Pasó la prueba y lo contrataron de tiempo completo. Había 10 empleados: el gerente Arturo Esquivias, la secretaria Angelita Aceves, el químico Ernesto Gómez, el nutriólogo Carlos Fontanet y 5 obreros.

Debido al éxito se unieron ocho avicultores más: los González Reynoso, González González, Ganaderos Unidos, La Unión Tepatitlán, don Ezequiel Gutiérrez, Felipe de Alva, El Chaparral e IPASA. Hubo necesidad de contratar a otro médico, Víctor González, aunque su especialidad era el ganado bovino y el doctor Ramón lo preparó.

En 1994 ayudó a fabricar la primera vacuna contra la influenza en México, junto con el doctor Fernando Layseca, Victoriano Carranza, Víctor González Pérez y Héctor Jhonson, lo cual ayudó a combatir el brote de 1995 en Puebla y Querétaro. La Asociación de Avicultores de Tepa les dio un reconocimiento por el desarrollo de la vacuna.

En el 2015 se salió del Grupo Vitep y siguió siendo consultor de empresas nacionales y transnacionales.

Desde 1986 ha sido maestro de la Universidad de Guadalajara en el CUCBA (Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, en la cátedra de Clínica y Producción de Aves.

Ha dictado conferencias en varias partes del país como en Sonora, Puebla, Nuevo León, Veracruz, Querétaro, Aguascalientes y algunos otros lugares. Y a nivel internacional en Buenos Aires, Argentina, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Ecuador, Brasil, Cuba Estados Unidos, Francia, Austria, Alemania… la que recuerda con gran cariño fue en Madrid, España en la Universidad Complutense, a donde asistieron más de 100 expertos de toda España.

En las conferencias ha tratado varios temas, los más comunes son: Influenza Aviar, Enfermedades Respiratorias y Bacterianas, y otras enfermedades inmunosupresoras (bajas las defensas), enfermedades tóxicas y manejo de las aves.

Ha recibido varios reconocimientos, en el 2011 el Pavo de Oro, reconocimiento nacional por su trayectoria y profesionalismo. En 2013 la U de G le dio un reconocimiento por su trayectoria profesional.

Padrino de varias generaciones de veterinarios, en Querétaro hay una Asociación de Médicos a nivel nacional que otorga anualmente un premio que lleva su nombre y que cada año lo entrega Él personalmente, el “Premio Ramón López Murguía”.

Desde el trienio del doctor Hugo Bravo es el encargado del Rastro Municipal. Solamente de abril a septiembre de 2018 fue regidor suplente del presidente Hugo Bravo.

En su juventud fue presidente de la Asociación Católica de Jóvenes en su natal Santa Cruz de la Huerta, donde aprendió del padre Vallejo que a esta tierra venimos a servir y lo demás viene por añadidura. Siempre ha sido el líder de su familia y apoya a sus hermanos y a sus hijos. Le gusta que todos los que lo rodean progresen.

Sigue jugando futbol y es el líder del equipo, el que los une y les organiza convivencias.

Ramón es una persona sencilla a pesar de sus logros, siempre amable y dispuesto a apoyar al que se lo pida, es un líder nato, que por naturaleza hace que las cosas giren a su alrededor.

Quiere seguir trabajando como consultor de empresas nacionales e internacionales, y seguir apoyando a su familia y a sus amigos.

Donde va pone en alto el nombre de Tepatitlán.

Ramón es un tonalteca de nacimiento, pero tepatitlense por adopción.

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